¿No acudiremos, si quiera, a preguntar qué pasa?

Yo había preguntado: «¿No acudiremos, si quiera, a preguntar qué pasa?» y me respondía Google iA: «Denota incredulidad, indignación o urgencia de por qué no se asumen responsabilidades o por qué no se exigen ante comportamientos en servicios públicos o situaciones que requieren rendición de cuentas».

El texto base era: «El bando demócrata tuvo su momento a la salida de la 2ªGM, brillando contra el nazismo y el estalinismo, pero ahora, tal cual se muestran los conflictos y los electorados demócratas, aupando a auténticos dictadores hasta lo más sagrado de las patrias (Usa, Uk, Francia, Italia, Brasil, Argentina), ¿no acudiremos, si quiera, a preguntar qué pasa? ¿No diremos que el mayor monstruo, los votos?»

Lo de «el mayor monstruo, los votos» parafrasea a Calderón. Vale como decir: ante el amor que tanto se canta y se agranda, los celos se disimulan o callan como si fuesen un monstruo impresentable. Así, en democracia, se habla de Donald Trump pero se calla hablar de sus monstruitos, que son los votos de sus votantes.

politólogo, ga o politicólogo, ga (que de las dos maneras se oye y se admite decir), son en política o en democracia, especialistas que estudian o entienden la teoría. Para el grupo, va la pregunta: ¿Hasta qué punto el votante es otro (alter o alienus) y por demás independiente del resultado o del personaje de su votación?

Deja un comentario