Etiqueta: Esperanza Albarrán

LOS GRIEGOS


LOS GRIEGOS

No los veo en el colegio, pero salen en el libro de texto. Su sabanita al hombro, entre el ágora y el Partenón, las mejores personas en el mejor de los mundos. Luego, en el instituto, a los dibujos les pusieron voz en horas de clase y un alfabeto propio. Sorpresa y admiración. Aquellas alfas, betas y gammas silabeaban la palabra filosofía y la palabra democracia, únicas formas de pensar y de pensar la polis, la política. Entonces en España no había democracia y Esperanza Albarrán personificaba ese tipo de profesores por encima del resto y alimentaba en nosotros, preuniversitarios, la seducción por lo clásico más que el profesor de latín, que olía a sotana. Cuando, terminada la carrera, regresé al instituto, como profesor de lengua española, seguí pendiente de mis colegas de griego, seminario el más minoritario y exquisito. Me fue preciso destejer el antifaz que, como a un reo, nos tapa los ojos, para objetivar la cultura clásica como el gran collar de Occidente, incluidas las dos perlas más repetidas por la oposición laica: la libertad, asociada a la democracia, y, su falta, atribuida a la Iglesia. El tándem capitalismo religión es tan brutal, que necesita del humanismo ateo como el policía malo y torturador de los interrogatorios necesita del policía bueno. Un cigarrito entre dos palizas.

Todo esto me viene a la cabeza mirando la Punta del Malandar desde Sanlúcar. Desde aquí leo a José Antonio Moreno Jurado; sus Cuadernos de Mazagón me tienen francamente entretenido. Dado el aparato crítico y erudito que invade su libro como la pleamar, bien parece que la salvación del mundo con el que Moreno Jurado se muestra tan crítico pasa por la lectura o la relectura de los clásicos. Y me digo: Occidente (el Occidente último modelo, siglo 21, y el prototipo de Occidente, siglo quinto griego) tiene que ser destruido y José Antonio y yo, que se lo hemos transmitido a la juventud, para que alumbre un mundo bueno y sin dibujitos. No es la pérdida o la degradación de la democracia lo que nos amarga la vida: es la insistencia en la democracia de electores y elegidos y de explotación del hombre por el hombre lo que nos tiene jodidos. Como divertimento o curiosidad, Grecia y sus productos, la filosofía, el humanismo, el ateísmo, están bastante bien. Como receta o fórmula magistral, la materia griega no deja de ser un placebo para dilatar el juicio de quienes jamás se han arremangado ni se arremangarán el día que la Historia pase por su puerta.

_________________________________

eLTeNDeDeRo recomienda la lectura de Cuadernos de un poeta en Mazagón,
de José Antonio Moreno Jurado, Baile del Sol, 2016.


JAMJ (3) ojos