SPOILER

SPOILER. Un ensayo sobre la lectura. De entrada, se plantea la necesidad de una enseñanza o sistema educativo que deje la literatura juvenil en manos de sus consumidores naturales: adolescentes y jóvenes, de acuerdo con sus familias. Después sigue un repaso a lo que ha supuesto la reforma educativa, la Logse, para la asignatura de lengua y literatura: la pérdida de los clásicos y la entronización del argumento que da pie a su contrario: el spoiler. Al espóiler, o expolio, se dedica la tercera parte, para terminar citando casos verídicos. Todo va dirigido al profesorado y a madres y padres en edad de educar.

SPOILER en Google Doc

1.

Quien ha leído La pública y la privada o la Crítica a la enseñanza pública sabe que eLTeNDeDeRo aboga por una escuela o enseñanza única y obligatoria hasta los catorce años. Esa enseñanza estatal tiene un adversario: la libertad de enseñanza, derecho que ha sido de ricos o de gente acomodada (normalmente, del centro de las ciudades, que es donde hay colegios para elegir), para no mezclar sus hijos con los hijos del barrio, del extrarradio o de la pobreza. Frente a tan mínima pérdida, como sería matizar ese derecho en la Constitución, la enseñanza única aseguraría el derecho a la igualdad que, siquiera como derecho escrito, tenemos todos, y al cumplimiento del deber que tiene el Estado de tratarnos a todos de iguales o por igual y de uniformarnos, no de uniforme de colegio privado, sino de nación, y de no permitir que los ricos se libren de una enseñanza común y compartida, como antes se libraban de la mili. Esa enseñanza única y obligatoria garantizaría que los conceptos de sexualidad o de biología o la poesía de San Juan de la Cruz se expliquen por igual a todos los españoles y españolas en edad de estudiar y de pensar, edad que podría equipararse a la que cubre la ESO, hasta los 14 años. La enseñanza única se impartiría en horario de mañana por un profesorado autorizado (ni por curas ni por monjas ni por intérpretes de sistemas interesados) y el plan de estudios consistiría en unos mínimos consensuados por el Estado, es decir, por los partidos o asociaciones representantes de lo mejor y más noble y más culto del voto y de la opinión. En las aulas, un suponer, no se podría negar el evolucionismo con bromas como que, del mono, vendrá usted, ni se podrá degradar la homosexualidad presentándola como una enfermedad. A esa escuela única asistirían niños y niñas sin signos externos religiosos. En clase, a cambio de disimular la cadenita con el crucifijo, se acabarían las niñas tapadas por obediencia islámica. Al tratarse de un programa de mínimos, no caben, y saldrían fuera del programa y del horario lectivo, actividades recreativas o complementarias como religión, deporte, conservatorio o bellas artes, que pasarían a por la tarde en los centros públicos o privados, religiosos o laicos, que cada familia quiera y pueda permitirse. Digamos que las mañanas escolares serían para el Estado, como anticipo y parte de la mayoría de edad y de la nacionalidad española, y que las tardes serían para las familias poder inculcar los valores y los conceptos que, dentro de la protección del menor, les vengan en gana: la virginidad de la Virgen, el misterio de Belén, la noción de matrimonio o las bondades de la monarquía en el siglo 21. La Iglesia tendría toda la tarde para adoctrinar a sus fieles y, las familias islámicas, para educar a sus hijas en las ventajas del velo y en el Corán; y todos, creyentes o no, con tiempo para que el niño toque el violín; la niña, el clarinete; y para leer los libros de su gusto. Como las mañanas tendrían que ser intensas, y no extensas; de rentabilidad y productividad en ciencias, letras y sociales (troncales orientadas a unas pocas áreas profesionales como sanidad, educación, convivencia, derecho, mecánica o ingeniería), el plan de enseñanza única pondría muy pocos deberes para casa por la tarde. No sería un sistema perfecto, pero sí mejor que el que tenemos, y la única manera de conjugar la libertad de enseñanza, difícil de rebatir, con la igualdad y la coeducación, que son, más que derechos, fundamentos de un Estado de Derecho.

2.

A los profesores de lengua y literatura nos cambiaron el rumbo sin pedirnos permiso. Habíamos estudiado la carrera y sacado unas oposiciones con un temario que iba desde el Cantar de mío Cid hasta los Novísimos. Llevábamos años impartiendo a los clásicos, Lazarillo, Celestina, y, de pronto, tuvimos que iniciar a la juventud en la lectura. Del docere delectando habíamos pasado al deleitar enseñando, y los clásicos castellanos eran bastante aburridos, la verdad. Al poner por delante el principio del placer, la docencia dejó de ser un viaje del alumno hasta los clásicos, y fueron los clásicos los que tuvieron que adaptarse a los alumnos. Estamos hablando de la Logse, del Psoe, 1990. Efectos de la reforma en nuestra asignatura. (1º) La modernización del texto original. Ya teníamos Lazarillo o Celestina en odres nuevos, como en la colección Castalia. (2º) La santificación del concepto literatura juvenil, con (3º) el consiguiente arrastre de obras de otras literaturas. El problema no era La isla del tesoro, sino qué edición o traducción manejaríamos en clase. Al ser títulos que las familias medio cultas podían tener en casa, se daba el caso de (4º) distintos alumnos manejando distintas versiones (del inglés o francés que, con tanto bilingüe, nadie leía en su versión original), lo que, a la larga, y unido a la pérdida de los clásicos, trajo (5º) la desaparición del comentario de textos y del texto como base científica de nuestro trabajo. El gusto adolescente impuso (6º) la primacía de la prosa sobre el verso; (7º) del argumento, sobre el texto, aunque fuese una traducción; y (8º) la interactuación de la literatura con el cine, el videojuego, las series o sagas más de moda. El señor de los anillos podía ser un clásico en lo suyo, pero a partir de Harry Potter (9º) se impuso el best seller y (10º) el argumento se independizó del formato hasta convertirse en un ente autónomo en sí mismo, al margen de la palabra, de la letra o de la imagen. El plan de fomento de la lectura no trajo niños y niñas más amantes de la lectura sino lectores compulsivos que, por amor a la intriga del libro que iban leyendo, desatendían otras obligaciones escolares o familiares. Para más protagonismo, vino el auto libro (book self) o libro colaborativo, donde el lector adolescente podía elegir entre dos continuaciones del relato. A esas alturas, estaba míssing, desaparecido, el lector contemplativo que se deleita y subraya o comenta para sí algún pasaje o frase del libro. El género teatro, si era en vivo, pudo sobrevivir porque en colegios e institutos seguían haciéndose montajes que propiciaran el protagonismo del alumnado y extraescolares a teatros de la ciudad. Pero el teatro leído, el teatro texto, se perdió lo mismo que la poesía leída o recitada, y no rapeada por el chavalín de turno. Y todo, con el entusiasmo de una generación de profesores, padres y madres de la segunda generación de la Eso, que corrió a apuntarse a horas de refuerzo o de lectura para dedicárselas con fervor al Harry Potter del año. El desenlace lógico (y lógsico) no podía ser más que la entronización del argumento. A un sector del profesorado esa carrera nos pareció agotadora y, por demás, inútil. Por mucho que, a nuestra edad, nos empeñáramos en estar al día de las últimas novedades del mercado juvenil, no podíamos competir con esas fieras lectoras de doce años que teníamos en clase. Y hubo quien, en cuanto pudo, dejó la Eso, y se acogió al Bachillerato, donde Lazarillo y Celestina seguían esperándonos. Años más tarde, ese proceso lo escribí en Tinta de calamar. Cervantes o su editor tituló un capítulo 70 de esta forma: Que sigue al sesenta y nueve. Cervantes estaba de coña, pero apuntaba el agotamiento de un tipo lector. Fernando de Rojas nos acostumbró a un argumento general al frente de la obra y a argumentos particulares al principio de cada auto. Desde el siglo 18, los modernos, primero, se juegan a los dados la salvación del alma (Fausto o Rafael el de La piel de zapa, don Juan o Dorian Gray) y, después, afirman o niegan la posibilidad de salvarse, suspense que La Celestina, de un mundo plano, no necesitó. Fernando de Rojas nos dice con sus argumentos lo que va a pasar y, ahora, pónganse cómodos, y a disfrutar viendo cómo es verdad lo que he dicho que va a pasar. Próximo capítulo, Fernando de Rojas, inventor del espóiler.

3.

Spoiler era una manera bárbara, de barbarismo, de decir alerón. Jugábamos con coches de carreras que tenían spóiler o espóilers o espóileres, alerones que compartían los coches con los aviones. El actual uso de spoilear como destripar la trama de una obra de ficción antes de que sea exhibida al público, acerca espóiler a lo que en cine es el tráiler (avance, además de remolque de camiones). Podría decirse que el espóiler, como el colesterol, lo hay bueno y lo hay malo. Es bueno, para entendernos, el espóiler que, cercano al tráiler, abre el apetito del público por un determinado producto que debe ser conocido de antemano y al que el público debe estar enganchado. De más está, que este espóiler, tan bueno, fomenta el consumismo al servicio de las grandes distribuidoras. Fue el caso de la noticia sobre la muerte de Albus Dumbledore a manos de Severus Snape, en Harry Potter y el misterio del príncipe. El espóiler malo consiste en que un colega arruine el consumo y disfrute del argumento que otro colega tiene entre manos contándole el final o la clave de todo. Sobre este espólier podrán encontrar en la Frikipedia un buen repertorio de ejemplos, algunos francamente divertidos. Habla un friki. Se llama spoiler al hijoputa que te cuenta una parte de algo que aún no has visto y se carga la maldita historia. También se llama spoilers a los espaguetis caducados, pero eso no tiene nada que ver. Guía del espoileador novato. Primero. Soltar lo más gordo del spoiler cuanto antes. Podemos inventárnoslo; si la víctima se lo cree, sufrirá igual que si fuera verdad. Segundo. Elegir una forma de contárselo. Varias opciones. 1º) Contárselo directamente. Es el método más fiable, 80% de posibilidades de que te escuche. El problema es que puedes llevarte una paliza. 2º) Mandárselo por mensaje o chat. 50% de posibilidades de que lo vea y sepa descifrarlo. Ejemplo. l pdr d ichigo s shngmi. Otro ejemplo. Chico. ¿Irás a la fiesta del sábado? Chica. Sí, ¿y tú? Chico. Pues Iruka es en realidad hermano de Naruto Uzumaki. 3º) Escribirlo en el youtube como comentario del primer vídeo de la serie. Todo un clásico, aunque con pocas posibilidades de que se lo lean. 4º) Decirlo desde una terraza con un altavoz muy potente. El problema es que irán a por ti y acabarás cadáver. 5º) Tatuártelo en la frente. Quien te vea acabará leyéndolo, pero también te meterán una paliza y, además, ¿quién se queda, de por vida, con un spoiler tatuado en la frente? 5º) Escribirlo en un urinario público. Conseguirás más alcance si te compinchas con alguien del otro sexo, que lo escriba en los otros servicios. 6º) Gritarlo mientras practicas el sexo. Para que esto funcione, hay que practicar el sexo. 7º) Gritarlo en el cine. Hay que pagar otra entrada, que no es barata, o quedarse en la sala aguantando el anuncio del gilipollas que va a por otra CocaCola, hasta que empiece el siguiente pase y solo entonces destriparle al nuevo público la película que acabas de ver. 7º) Ponerlo en la Frikipedia. 8º) Apagar el ordenador y vivir una vida sana.

4.

Spoilers famosos. Luke Skywalker es el abuelo de Darth Vader. En Silent Hill 2, James mató a Mary y después la mata otra vez y luego se mata él tirándose al agua. La serie de Naruto acabará cuando Sakura los mate a él y a Sasuke por pillarlos liándose entre ellos. IP anónima es Tobi. El padre de Naruto no es el cuarto sino Kyubi, el zorro de nueve colas. One Piece no acabará nunca porque cuando lleguen a Grand Line descubrirán que todo era un montaje de Gold D. Roger, que no estaba muerto. Hei de Darker Than Black no es contratista. En GTA San Andreas CJ mata a Ryder y a Big Smoke. Vincent (Ergo Proxy) es un proxy. Darth Vader mata a Starkiller en Star Wars The Force Unleashed. En Futurama, Fry jamás vuelve al siglo 20. Habrá un High School Musical 5 en 2016. Naruto Shippuden termina en 2016, y comenzará otro nuevo. En Code Geass al final muere Lelouch, lo mata Suzaku. En Paranoia Agent todo era producto de la imaginación de las personas. Destino Final 5 es la precuela de Destino Final. En el capítulo final de la cuarta temporada de House, Zorra Implacable muere, más tarde, en la quinta temporada, House y Wilson vuelven a ser amigos después de que House le quite un cacho de carne a su padre en el funeral para hacerse una prueba de paternidad con el muerto. Ah, y House se vuelve loco. Al final de MD House, el Dr. House no muere. Doraemon es producto de la imaginación de Nobita, quien está en coma debido a un accidente de coche que también mató a sus padres. En Silent Hill Homecoming, Alex mata a Josh. En el Sexto Sentido, el niño tiene diarreas mentales y se imagina que habla con Bruce Willis. En los Simpsons, Lisa cumple 8 años 2 veces. En iCarly, dicen 23.543 palabras mexicanas (que el resto de Latinoamérica no entiende). Chávez regala petróleo. Dios no existe, son los padres. Al final de Lost, Kate se lía con Sawyer, y todos salen de la isla, menos Locke. Aeris está viva y vive en Mallorca. Bart Simpson aprueba dos veces para pasar a cuarto grado. Todo país que no tiene un McDonald ataca a EEUU. Pokemon nunca terminará y no morirá ninguno de sus protagonistas y seguirán vivos después de que tus nietos mueran de sida. Futurama no tiene fin porque lo cancelan. Harry Petas mata a Lord Voldemort. Jiraiya se muere en el capítulo 89 de Naruto Sipueden por causa de un infarto, cuando se entera que Tsunade era hombre. En Saw, el asesino era el cadáver que estaba en medio de la habitación, el doctor huye cortándose un pie y Adam se queda encerrado, luego lo matan. En la película La Aldea, los innombrables son solo gente del pueblo disfrazada para que los habitantes no se escapen hacia la ciudad. Evangelion termina con que matan a todos los ángeles, sindhi se cura de sus problemas existenciales y el eva se convierte en ángel y mata a toda la humanidad. En Clannad, Nagisa muere. Reiv, de Evangelion, no es un humano, solo es una especie de clon de eva. Los evas son clones de los ángeles y las armaduras que tienen no son blindaje, sino ataduras para que no se liberen y sean ángeles. Los reyes magos (y su compinche Papá Noël) nos engañan, los padres no existen. En Death Note, Light mata a L a la mitad de la serie. Light muere por escribir accidentalmente para un examen su nombre real en una hoja del Death Note. Matt muere por una lluvia de balas. Near siempre fue mujer. Chad de Bleach es un hollow o hueco o como le digan en la traducción en la que la veas. Jack Bauer muere en la 7ª temporada de 24. Matan a Sub Zero en Mortal Kombat. Two and a Half Men acaba en que Chuck Lorre pierde interés en la serie y hace que Sheldon Cooper mate a Jake, Alan y Walden. En el Half-Life, Gordon Freeman termina trabajando para G-man. Piratas del Caribe termina con que shack esparrow muere. Los Jedis no son bunos, solo son un simbiote de jebis de las galaxias lejanas. En Jekyll muere Mr. Hyde, y el padre de Tom no es Jekyll y la madre de Tom es la mala. IP anónima muere al resbalar con una mierda del suelo. No mojarás en tu vida por mucha ilusión que te haga. A IP anónima se lo come Naruto, que se lo come Sasuke, que se lo come Súper Mario, que se lo come IP anónima. Al final de Watchmen el tío azul que no para de enseñar el pepinocio se peta brutalmente a Rorschach y lo mata. En Inception todo era un sueño. Al final del súper Mario, la princesa se queda con Ash, el protagonista de Evil Dead. El Coyote se come al Correcaminos. En Half Life (HL) todo es un sueño de Gordon Freeman quien está en coma terminal debido a la frecuencia de resonancias porque no llevaba el casco. Opposing Force también es parte del sueño de Freeman y Sheppard no existe ya que es la parte agresiva de Freeman. En El retorno del jedi, Darth Vader muere siendo bueno. A don Ramón lo mata el Chavo sin querer queriendo. En Soul Eater, aparece Lenalee y mata a todos. Marty McFly une a George McFly y Lorreine al final de Volver al Futuro. En Bleach resulta que Nell, la pequeña arrancar, es una ex espada buena que mata a todos y después se vuelve a hacer chiquita. Los mangas son mucho más degenerados y sangrientos que sus animes homínidos. Si Len muere es culpa de Rin, si Rin muere es porque tiene mala leche. Hatsune Miku es más sobrevalorada que Hinata Hyuuga. Kenny es inmortal y él lo sabe. Dentro de poco unos canis te pegarán una paliza. Al Final de Gta 5 tienes que matar a Michael O a Trevor. En Sinsajo (Los juegos del hambre) Prim Muere y Finnick también. John Cena gana el título de la WWE. En Sinsajo 2, muere la hermanita de Kaunis y ésta mata al presidente Snow en lugar de a la presidenta del distrito 13. La madre de IP anónima es la madre de IP anónima. Después de morir, no vas al cielo ni al infierno, solo despiertas. En la Sangre del Olimpo (Percy Jackson), Octavio muere y va al infierno de los ositos de peluche.

Daniel Lebrato, 4 de junio de 2015

PSOE Y PP : LA MISMA MIERDA NO ES

PSOE y PP : LA MISMA MIERDA NO ES

Última hora: Daniel Lebrato, pidiendo el voto para el PSOE.
ElTendedero lanza un manifiesto por un frente indignado y de izquierdas contra el PP.


Bien está el coro: PSOE y PP, la misma mierda es. Pero ni eso es cierto, ni es histórico, y la verdad es madre de la historia. Ya es difícil dos hermanos gemelos iguales o querer, como dicen las madres, a dos hijos por igual, y ahora resulta que en política se da el duplicado absoluto, la copia perfecta, el dos en uno. Dejémonos de frases, siquiera por hacerle caso a quien tiene más olfato que nosotros para captar las diferencias: la gran empresa. Estamos en unos días vitales para deshojar al PP de la margarita del bipartidismo. ¿Quién teme un frente anti PP? El PP. Así que menos conversaciones regionales o locales PSOE+Podemos+IU o similares. Menos matices personalistas, y al lío. En Andalucía eso supone dejar que gobierne el PSOE de Susana Díaz y, en todas partes, echar las cuentas matemáticas que desalojen al PP de alcaldías y gobiernos autonómicos. ¿Algún problema? Y si levantan el miedo a un frente popular o anti natural contra el partido mayoritario, pues mire usted, sí, contra eso vamos, contra el partido mayoritario cuando el partido mayoritario es el PP. ¿Pasa algo? También Felipe IV se creía que era el rey de todos los españoles, y el otro día se dio cuenta que, de todos, menos de algunos. El PP, a la oposición y, nosotros, a reírnos como no nos reíamos desde 1975, cuando murió Franco, o desde que Aznar perdió las elecciones, en 2004. Champán, cava, vino o agua para brindar por que el PP vaya aprendiendo a salir de las instituciones. Y, en diciembre, que pierda las generales. Quien lo dude, que piense qué es mejor: una España PP/PSOE, PSOE/PP, con la Casa Real y los medios públicos y judiciales al fondo, o una España PSOE + Podemos + IU + similares + movimientos sociales, con el PP en la oposición. El orden sigue siendo: primero tomamos el Parlamento votando izquierda o indignación (cada uno como quiera llamarlo). Tomado el Parlamento por la fuerza de las urnas, Pablo Iglesias o Pedro Sánchez serían Presidente de Gobierno. Nuestra la Moncloa, la Zarzuela caería, por su propio mandato constitucional, en la inanición. Por último, si usted sigue pensando que PP y PSOE la misma mierda son, por lo menos, no vote al PP. Hágalo por nosotros. Si le da igual, vote al PSOE.


–Jamás me imaginé, yo, pidiendo el voto para el PSOE ‑dicen que dijo el redactor de ElTendedero: ¡Lo hice, lo hice! –Y con lo que ha largado en contra de la investidura de Susana Díaz…

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 2 de junio de 2015

Si estás de acuerdo, pásalo.

PIENSOS SÁNDERS

PIENSOS SÁNDERS
Barcelona‑Morón

Pienso es alimento seco para el ganado. Los piensos más famosos en una época fueron los piensos Sánders. Aprovechando la homofonía, hemos llamado Piensos Sánders a las ideas o pensamientos montados o argumentados por quienes nos gobiernan como si fuésemos cerdos que nos tragamos cualquier cosa que nos echen. En días menos irascibles, a este modo de razonar, a favor del poder y en contra de nuestros propios intereses, lo hemos llamado también pensamiento débil, por oposición al pensamiento crítico, que sería el fuerte. Ocurre que, si ustedes buscan pensamiento débil en Google, lo primero que encuentran es el pensiero debole, concepto de Gianni Vattimo, que frente a una lógica férrea y unívoca, da libre curso a la interpretación; frente a una política monolítica y vertical, a la necesidad de apoyar a los movimientos sociales trasversales; frente a la soberbia de la vanguardia artística, a la recuperación de un arte popular y plural; y frente a una Europa etnocéntrica, a una visión mundial de las culturas. O sea que, en principio, el pensamiento débil debería caernos bastante bien. Sin embargo, a ver si este artículo tiene éxito y tantos megusta en internet, que entre todos logramos que Google ponga por delante del pensiero debole el pensamiento débil entendido como razonamiento tóxico que sigue y obedece los lenguajes de la dominación, ideología para cerdos, sin ánimo de ofender a quienes caen, sin querer, en él, sino a quienes, queriendo y a propósito, alientan ideas basura en la buena gente, hasta hacerla peor o más canalla.

Muestras del pensamiento débil hemos tenido dos este fin de semana. Una decía, de la pitada en el Camp Nou, que Bilbao y Barcelona, si no les gustaba la Copa del Rey, que no la hubieran jugado. Otra decía, de la ampliación de la base de Morón de la Frontera con más marines y más aviones, que qué bueno para el pueblo y vecindario. A los del Rey, hay que responderles que la copa podría llamarse simplemente Copa o Copa de España, que seguiría siendo lo mismo. Acusar de incoherencia a la parte nacionalista de las hinchadas del Barça y del Athlétic es como acusar de incoherencia a una persona de ideas republicanas por acudir a la biblioteca Infanta Elena o por visitar el museo Reina Sofía. La competición de Copa la pagan, faltaría más, la afición y los equipos. Y es el Estado el que, al ponerle el nombre del Rey con el rey presidiendo y con el himno sonando, quien está politizando el deporte, y no al revés. Recuerden los pensadores débiles que himno y rey están ahí porque los impuso Franco y los refrendó la Constitución de 1978, todo materia histórica discutible, no historia sagrada. En cuanto a Morón, es débil, pero se comprende, la idea que comparten muchos vecinos de que a más marines, más dinerito para el pueblo. Lo que no es débil, sino perverso y ruin, es someter a los pueblos a semejante dilema: o más militares o más miseria. Y, especialmente, presentar, como presentaron los telediarios de la Primera, el día de puertas abiertas en la Base como un parque temático o una isla mágica para disfrute de la infancia. Si se regula el acceso de menores al alcohol o a espectáculos públicos, no se entiende que no se regule la apología de las armas y maquinaria bélica. Luego, nos extrañaremos el día que un yihadista bomba y suicida aparezca por la zona o que un adolescente zumbado provoque una matanza en su colegio. El empeño de los telediarios por llamar violencia a una pitada y gran día de fiesta a tan malas noticias para la paz y la neutralidad, demuestra la complicidad de la clase periodística con la clase política, a la que, se supone, el periodismo libre tendría que criticar. O es que los telediarios se cuecen en Madrid, donde no se jugó la final porque el Real Madrid, tan patriota él, no quiso ceder su estadio, o es que seguimos en Bienvenido, Míster Marshall.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 1 de junio de 2015

CUMPLEAÑOS

CUMPLEAÑOS

Las cuentas son que en el armario tienes
más camisas que cuerpo en que ponértelas,
mil rayas que te huelen a pijama.
Si la obra es mala, fíjense el teatro.
La calva, radical y venerable.
Las gafas, de curioso impertinente.
Bastón de caña, lazo y panamá.
Qué tal, señor. Ya ves. Galán de barra,
y otra cerveza mientras, no nos saquen
el hígado a concurso de acreedores.
Mis libros, ese hueco, son la herencia.
Me dicen papi y más, que cumplas muchos.
Velas, las que me echen. Sopla. Soplo.
Vendrán más días y traerán pañales.

CÁLCULO

CÁLCULO

Era la vida un pájaro en su puzle geométrico y cubista. Cumpleaños feliz tan solo con rellenar mi biografía, mi foto y mi perfil en las portadas. Hasta unos rayos equis. –No respire. –No respiro. Me operaron de colon, de columna, de rodilla, de un huevo, que en quirófano es escroto (y estar hasta los huevos, hidrocele). No contaré la lucha de las piedras con el riñón. De los riñones, con cada uréter. De cada uréter, con cada esfínter. De cada esfínter, con el váter. Del váter, con el bidé y contra las tapas. Las tapas, contra las tapas de los bares de cerveza y caracoles. La cerveza, contra el hígado. Los caracoles, contra la arena. La arena, contra la piedra. La piedra, contra los riñones. Del resto, bien está, vamos tirando. Y gracias, no me sonden ni me entuben por indebida parte. Ni con las prisas me incineren vivo.

LA MODA Y EL IDIOMA

LA MODA Y EL IDIOMA

Me sucedió en Media Markt, esa cadena. La tienda promocionaba precios espectaculares rotulando al lado un wow, que me costó entender. El otro día, un amigo, nada esnob, por cierto, me puso un correo: Wow, Danielito. Y ya entendí. Y pensé: ¿qué necesidad tiene el español del wow inglés teniendo, como tenemos, el guau del esperpento y de los tebeos? Todavía, el OK frente al ¡vale! tiene una justificación en los teclados y en órdenes internacionales que pueden ser vitales. Pero el wow, ¿qué aporta el wow al español que lo utiliza? No se me ocurre sino que la palabra está de moda.

Tal y como la vio el lingüista Roland Barthes, la moda es un sistema (esto es: un conjunto de signos y unas reglas de combinación). Pero a diferencia de los sistemas lingüísticos, que basan su eficacia en lo inmutable y sincrónico, la moda busca una constante alteración de la sincronía. Escapan al vértigo de la moda: uniformes, tribus urbanas y personas singulares. Las abuelas de antes, al primer difunto que hubiera en la familia, ya vestían de negro de por vida y nadie las consideraba tribu. Excepto los canis y los pijos, nombres que vimos nacer en Sevilla a un lado y otro de la Ronda del Tamarguillo, todas las tribus urbanas vinieron de fuera, como el wow: raperos, rastas, góticos; antes, cueros, panas, progres o Juliettes Greco. Ocurre que el mercado ni siquiera deja que la tribu se uniforme de una vez por todas. Lo vemos en el grupo yupi (o comerciales). Este año los cuellos de la camisa se llevan más rectos para que a usted las camisas del año pasado ya no le sirvan. Y hasta la corbata se la cambiamos lo justo para que si a usted le regalan una el día del padre, que es de lo que se trata, pueda decir: ¡Qué bonita, como ésta no tengo ninguna! El grupo rap o hip hop, que lleva años entre nosotros, también lo hemos visto pasar por caja no solo para distinguirse el rapero Nike del rapero de mercadillo, sino para añadir tatuajes, pirsins y objetos de complemento. Por eso, lo mejor, aunque no sea fácil, es aconsejar a la juventud que se baje del carro de la moda. Lo cual exige a jóvenes y adolescentes tomar conciencia ante el espejo y ganar en autoestima y madurez, contando siempre con el apoyo de su entorno. Que los zapatos de plataforma se los va a poner su tía, que la hucha la va a enseñar Rita la calentera, que la barba hípster da calor y pica tela, y esos tacones altísimos o esas faldas como cortinas hasta los pies, para la madre que parió a los maniquíes de escaparate.

Pactar con nuestro cuerpo y nuestra imagen, siendo quien somos, y pactar con nuestro idioma, siendo como todos y solidarios. Y ser pacientes con quienes, desde la moda o el lenguaje, son víctimas de las presiones: ese informático que pronuncia [Maicrosoft], por respeto al original inglés, cuando el inglés no respetó el primer original, el griego μικρο, que jamás sonaría maicro, ni quien lo oyó. Si ya es dudoso que nos dejemos llevar por las ventajas de otro idioma, el colmo es imitar sus errores. Decía Oscar Wilde: no puedo exigir a los demás mis virtudes; bastante, si encuentro en ellos mis defectos. Pues aquí, al revés. No puedo exigir que sepan lo que yo sé; bastante, si ignoran lo que yo ignoro.

Daniel Lebrato, Taller de escritura de 1ºZ, 30 del 5 de 2015

EL LUNES, AL SOL

EL LUNES, AL SOL

No hay género literario más complicado que el cumpleaños. Cumplir años tiene tanto mérito como que el Sol se ponga y salga en otra parte. Y, en todo caso, mérito, el de las madres, que, empujando y empujando, nos trajeron a buen puerto. Yo siempre he motivado mi cumpleaños con ponerme de vacaciones (perífrasis incoativa) en cuanto terminaba mayo, aunque ahora mis clases son como reflejas, como el picor del manco en el brazo amputado. Hoy, viernes 29, se despiden del instituto los segundo de bachillerato a quienes di clase en primero y el domingo 31 es mi cumpleaños. Mi amigo Luis Fernando y Valverde del Camino recordarán las feroces fiestas de colores que hacíamos entre los dos (él cumple el 30 y yo, el 31). Y es que mi madre, tan previsora, me parió el último de mayo, sabiendo que ese día el profesor se despediría de sus bachilleratos, camino de la universidad. Este año me toca cumplir 61 pero seguiré en 60 dos años más, hasta los 63, que daré el salto hasta 65. Así seré un segmento perfecto y facilito a ustedes llevarme en sus cuentas, en el caso poco probable de que eso les interese. Yo soy el primero que no felicito a nadie, salvo a esas personas que vigilo de cerca, y más como testigo del tiempo que pasa, que como parte del coro que canta a quien apaga las velas. Además de aburrida, la edad es relativa. Sé las fechas de mi padre y de mis hijos y sé que el tiempo es ese cálculo. En El Gatopardo, puesto al frente de Tinta de calamar, mi personaje se despedía del último claustro. Ahí os quedáis, dijo el pavo, pero no ha sido tan fácil. Todavía cuento el año por trimestres; la semana, por días, con sus viernes y sus lunes; y el día, como si siguiera trabajando en el nocturno. No sé qué es un lunes al sol, qué buen título y qué terrible, cuando se está en el paro. A mí los lunes me han parecido laborables porque Álvaro me sacaba en tertulia por la carrera oficial de Sevilla Web Radio, y ahí iba yo, como a impartir una clase, qué pedantería. Entre eso y mi lealtad al Jueves de los jueves en calle Feria, mis semanas han sido para Sevilla y mis fines de semana, para Sanlúcar de Barrameda. Hasta este lunes, que será junio y que me quedo en Sanlúcar empezando, un año más, mis vacaciones. Nunca pondré jubilado en mi tarjeta de visita o en mi perfil en red. Nuestro oficio no cicatriza mientras sigan abiertas nuestras heridas y nuestras obsesiones. O sea que no me irá mal repetir los 60, como quien repite curso, y no cumplir los 61 sin antes enterarme de que estoy completamente jubilado. Diría Quevedo que no cambia de estado quien muda de edad, y no de vida y costumbres. Así que [ajínke] (pronunciado por mi Manuel Vanessa del Rocío) me doy por felicitado.

(Después de la de LeMonge, me ha salido una felicitación espantosa.)

Daniel Lebrato, 29‑31 de mayo de 2015.