NATALIDAD Y SE OS DARÁ

NATALIDAD Y SE OS DARÁ

Caso real, Piensos Sánders. Estamos en directo desde los estudios de Sevilla Web Radio, con Álvaro Martín, director, Carol Marín y Daniel Lebrato, al aparato. Tema del día: la mujer, con motivo del 8 de marzo. Álvaro entrevistaba por teléfono a una portavoz de la Fundación Derecho a nacer. A mi turno, yo salí con una pregunta: si la mujer (una mujer, todas las mujeres) tiene derecho a ser madre, ¿quién tiene el deber? Porque no hay derechos sin deberes, y alguien tiene que pagarlos. La entrevistada siguió con que para eso estaba su fundación (o el Estado, pensé yo que pensaba ella): para ayudar a mujeres sin recursos. Le pregunté entonces si la ayuda de su fundación cubría solo el nacimiento y la fase bebé, o también los gastos de manutención y formación de la niña o el niño recién nacido como hasta terminar sus estudios universitarios y hasta su total emancipación. La entrevistada empezó a emitir sonidos nasales. Por aclararle de qué estaba yo hablándole, le pregunté por último si el derecho a nacer que ofrecía su fundación incluía además el plus de gastos en caso de la criatura nacer con algún defecto o minusvalía, lo que ya no sería emancipación sino dependencia. Al otro lado del teléfono, silencio y pipipí. Naturalmente, puse mi puesto de contertulio a disposición: Alvarito, te he jodido el programa. Que el Estado, o la ideología del Estado, tenía algo que ver en el pensamiento de la señora se confirmó, por si había dudas, el jueves 14 de mayo, a 10 días de las elecciones autonómicas y locales. El País daba la noticia de que el Gobierno va a subir las pensiones contributivas a las mujeres que hayan sido madres de dos o más hijos y se jubilen a partir del 1 de enero de 2016. Es una de las iniciativas incluidas en el Plan de Apoyo a la Familia. Se incrementará la pensión de jubilación un 5 por ciento a las mujeres que hayan tenido dos hijos, un 10, a quienes tengan tres, y un 15, por cuatro o más. Así que ya sabéis. La familia como (mejora del) plan de pensiones. Nada de esto ocurriría si el concepto familia lo tuviéramos claro como lo que en realidad es: un asunto privado. Ya es injusto que mujeres de clase bien puedan permitirse tener los hijos que otras mujeres no pueden tener. Ya duele ver que, encima, se permitan dedicarse a su familia como si la familia fuese un puesto de trabajo. Y, si lo es, ¿cuál es la empresa y el empleador quién es?, ¿su marido? Pues que el marido cotice por ella, la dé de alta y paguen a Hacienda sus impuestos más los impuesto de lujo y circulación por darse el gusto de tener tantos hijos como coches o yates se permiten tener. Y que dejen mis impuestos en paz, que ya veré yo a qué obra social quiero destinarlos. La familia, como la tierra, para quien la trabaja. Vistas las condiciones de tantas muchachas sin madurez y sin recursos y, sobre todo, sin autonomía económica, sería el Estado el que tendría que desaconsejar una maternidad para la que no están preparadas. Repartir preservativos, o sea. Esa sí sería una protección del menor: evitar que se queden preñadas mujeres crías que todavía confunden tener un hijo con el muñeco que les trajeron los Reyes Magos. La poca cabeza combinada con la mucha hormona y la impulsiva sexualidad, unidas a la del noviete de turno, tan mal preparado y tan inmaduro como ellas, no da más que una tercera infelicidad: la de la niña o el niño nacido en precario en el exhausto Estado del pos Bienestar. No lo dice eLTeNDeDeRo, lo dice la estadística. La vida es cruel y la política (ningún partido se ha opuesto al Plan de Apoyo a la Familia), tienen razón: viene últimamente cargada de populismos.

Daniel Lebrato, Ni cultos ni demócratas, 8 del 6 de 2015

1ºZ (Alfa y Omega)

Bancas

–¡Caballeros, algo habremos hecho (ustedes y yo) para coincidir aquí! La frase no la dice el alcaide de la enésima película de Alcatraz cuando llega el grupo de presos donde viene Paul Newman, Robert Redford o Clint Eastwood. El adjetivo enésima, de ene, cantidad indeterminada, es muy útil para significar que algo se repite un número indeterminado de veces, y ocupa con ventaja la casilla de clásica, típica o tópica: la clásica película o la típica película. También alcaide (que parece una variante de alcalde, del árabe alqadi, juez), es adecuada cuando se trata, no de quien preside un ayuntamiento, sino del funcionario que tiene a su cargo el gobierno de una cárcel que nadie quiere, y viene de alqáyid, conductor de tropas. ¡Caballeros, algo habremos hecho! era la fórmula de yo presentarme como profesor de lengua a mis bachilleratos del nocturno. Caballeros incluye caballeras y es una manera de cumplir con el género donde las cárceles son de hombres o de mujeres, pero nunca mixtas. Mis hombres y mis mujeres algo habrían hecho mal o muy mal para pasar de los dieciocho sin sacarse un bachillerato que, en condiciones normales, se tiene a los diecisiete. Dejo a ustedes la expresión fracaso escolar. Yo no soy quien. Aunque algún fracaso hay, también se da en el nocturno mucha biografía interesante, de gente que a su edad ya sabe lo que es cruzar fronteras, levantarse a las cuatro de la mañana para cargar cajas en Mercasevilla o llevar para alante una casa como cabeza de familia. Otras veces, detrás del aparente fracaso está la apuesta por otra dedicación, gente que a los dieciséis años se fue al extranjero, se centró en el conservatorio o siguió el hilo de una pasión que los demás no entenderíamos. En aquella lista de clase no faltaba el adulto cincuentón que volvía a estudiar después de años y quería hacer el ingreso en la universidad para mayores de 25. Ni jóvenes que, antes de la crisis, dejaron el instituto por la construcción o la hostelería, donde sin mucho título sacaban su buen dinerito. Allí había auténtico material humano, incluida la minoría bereber o de raza negra o china. Y algún mal estudiante, claro. Mi instituto era de los que pillan perla con la excelencia, esa capa que tapa la adoración que siente un profesorado de la pública por la enseñanza privada. En estos centros de gente bien, el nocturno es como un campo de refugiados, algo que se atiende porque no hay más remedio y porque da presupuesto y dotación al centro, pero nada que ver con el rutilante diurno de profesorado excelso, de enseñanza bilingüe y de tablón de honor. Les cuento. Se había jubilado una compañera con reducción de dos horas semanales y nos llegaba una profesora joven, ya sin motivo para esa reducción. Como miembro del departamento, pedí que la nueva dedicara esas dos horas a dar refuerzo en el nocturno. No era una petición menor. Aquel instituto acogía un buen número de estudiantes cuya lengua culta no era el castellano: francés, quienes venían de Marruecos o Senegal; chino. Aunque era gente lista como ella sola, se pueden imaginar sus carencias en ortografía, sintaxis y vocabulario. Pues nada. Las dos horas se destinaron al diurno, a reforzar el comentario de textos en Selectividad, prueba donde el instituto contaba su excelencia por matrículas de honor y sobresalientes. Mi petición de español para inmigrantes fue respondida por la señora directora literalmente así: Dalas tú (como si a mí me sobraran horas o como si aquello fuese de caridad o voluntariado). Dalas tú. Y se quedó tan fresca. Ahora comprenden ustedes lo que yo había hecho para estar en el nocturno. Huir de la excelencia y acogerme a los míos. A Yáe, princesa de Senegal, que ayudaba a su padre en la venta ambulante. A Xaoqí, del chino de la Alameda. A Omar, que llegó a España de polizón en el bajo de un camión y, el muy bruto, era partidario de pegar, en el nombre de Alá, a las mujeres. Me miraban, al alcaide, sin entender nada. Algo habremos hecho. ¿Y el profesor?, ¿qué habría hecho el profesor? Mi peor cara me salía cuando tocaba taller de creación. A buenas horas. Qué horror. Yo creo que lo hacían a propósito. No era posible tan mal oído para la métrica, aquellos ripios, tan rara prosa que llegué a pensar ¿lo habrán aprendido de mí? (Mi madre siempre dice que no se entiende nada de lo que escribo.) Hasta les prohibí que dijeran por ahí que Lebrato era su profesor, y me hice llamar Pilar, de las varias que había en mi departamento. Un día, entre tanto horror, los dos hermanos Ortiz Then o Auron Then, bilingües de corazón, me tenían escrito en la pizarra: You’ll be facing the night. Do what’s right. Truth, the light, que mandé traducir: Te enfrentarás a la noche. Haz lo correcto. Verdad, la luz. Llegada la hora de Tinta de calamar, a los hermanos Ortiz Then dediqué la cita inicial y, a ellos y a todo su 1ºZ, la casilla 766, que celebramos en La Carbonería, y dice: «En la penúltima clase nos haremos pastores como quiso Sancho al final del Quijote. Contestad ¡presente!: Alfongás, Altiztén, Arosú, Cargarán, Danicio, Dayamor, Evaical, Manromán, Margiral, Marolún, Nabilón, Pedrobrás, Sancadiz, Sandrelor y Victorjiz. Firma el parte Daniel Lebrato Martínez, Zatodán.» Bajo esos nombres cabían y caben ‑junto al Z, el X y el Y‑, todos los cursos que se me han ido pegando como los frijolitos del idioma a las botas de los conquistadores torvos. En esas clases desesperadas de retórica y poética, puse todo mi empeño por enseñarles en qué se parecen las campanas y los pianos al verso castellano: en que la última nota, la última sílaba acentuada, durando igual que las otras, nos parece más larga y por eso se añade una más a los versos agudos. Con los cursos, igual. El último es el que más permanece en la memoria de nuestro oído sentimental. Pero no es más que una sensación. Todos los cursos, todas las listas, todos los nombres de uno en uno y de año en año han sido iguales para el profesor. Ocurre que el Z ha sido mi última nota y ahora, que el Z deja el instituto, ya puedo yo jubilarme. Algo habremos hecho. El último, que apague la luz.

Daniel Lebrato, Taller de escritura de 1ºZ, 6 del 6, 2015.

Ficha técnica.
Instituto San Isidoro, de Sevilla.
Directora: Mariluz Casares Rocha.
Jefes de estudios: Rodrigo Alba Garrido y Susana García Domínguez.

La enseñanza de la Historia

Motín de EsquilacheLA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
Apostillas a la enseñanza única

La propuesta de una enseñanza o escuela única puede suscitar desconfianza en el bando democrático y liberal, que vea en la única atisbos de estatalismo o pérdida de libertades individuales. No tiene por qué. Digamos que para fijar el libro de texto oficial que se impartiría en la única, se cogen los libros de texto más extendidos, lo que es muy fácil: por listas de difusión y ventas de las principales editoriales; se ve el grado de implantación que tienen por nuestra geografía educativa, sumando los textos no comerciales ya impuestos por comunidades o consejerías; y, por un simple procedimiento informático, se despeja cuál sería la terminología o lexicología más consensuada, que es la que habría que hacer oficial. El resultado ha de parecernos democrático y respetuoso con la cuota de libertad que la ciudadanía puede esperar del Estado. Descartadas las ocurrencias personales del profesor que se ríe del evolucionismo con bromas del tipo: del mono, vendrá usted, el libro de texto oficial, los libros de texto, primero, no serían físicamente libros, que serán un dictum, una secuencia dentro de una nube educativa, en formato libro o en digital. La terminología que ahí aparezca tendrá que pasar muy pocos controles, básicamente dos: exactitud y respeto. Exactitud con la verdad y respeto a la minoría; no como ahora, que se privilegia a la mayoría, y así salimos todos en la foto: heterosexuales, cristianos, etc. El libro de texto usará la abreviatura a.n.e. (antes de nuestra era), en vez de a.C. (antes de Cristo); un empresario no sería un emprendedor y Jesús de Nazaret no sería Nuestro Señor, como tampoco generalísimo el general Franco ni Su Majestad, el Rey. Otras veces, por economía expresiva, aceptaríamos inexactitudes que sería enojoso rectificar. Usar Descubrimiento de América es polémico, pero sería peor su rectificación por Descubrimiento y conquista de América por españoles y portugueses y de otras naciones europeas. La Guerra de la Independencia está bien así, no tendríamos que añadir de Francia o de los franceses. Mirando a América latina o española, América no sería EEUU y el DRAE se llamaría DILE (Diccionario de la lengua española), dado que real solo serviría para el reino de España. Y si nos preguntan por un método para la enseñanza de la historia, el más científico es el materialismo histórico. La historia como historia y sucesión de los distintos modos de producción que se han dado: esclavismo, feudalismo, capitalismo mercantil, capitalismo industrial, capitalismo financiero y socialismo. Más sistemas no se conocen. Ya sería mucho que la chavalería supiera de cada sistema sus bases sociales, su resistencia en comparación con otros sistemas, las claves de su éxito para imponer su hegemonía, de fuerza o de coerción para mantenerse, y sus puntos débiles que lo hicieron (o lo harán) desaparecer. Esa historia no memorística ni biográfica ni hagiográfica conectaría el pasado con el presente, con la actualidad, de la que da cuenta la prensa. Por último, la historia no es más que un periódico que se va quedando viejo pero que tuvo y tiene la obligación de contarnos la verdad.

Daniel Lebrato, Ni cultos ni demócratas, 5 de junio de 2015

SPOILER

SPOILER. Un ensayo sobre la lectura. De entrada, se plantea la necesidad de una enseñanza o sistema educativo que deje la literatura juvenil en manos de sus consumidores naturales: adolescentes y jóvenes, de acuerdo con sus familias. Después sigue un repaso a lo que ha supuesto la reforma educativa, la Logse, para la asignatura de lengua y literatura: la pérdida de los clásicos y la entronización del argumento que da pie a su contrario: el spoiler. Al espóiler, o expolio, se dedica la tercera parte, para terminar citando casos verídicos. Todo va dirigido al profesorado y a madres y padres en edad de educar.

SPOILER en Google Doc

1.

Quien ha leído La pública y la privada o la Crítica a la enseñanza pública sabe que eLTeNDeDeRo aboga por una escuela o enseñanza única y obligatoria hasta los catorce años. Esa enseñanza estatal tiene un adversario: la libertad de enseñanza, derecho que ha sido de ricos o de gente acomodada (normalmente, del centro de las ciudades, que es donde hay colegios para elegir), para no mezclar sus hijos con los hijos del barrio, del extrarradio o de la pobreza. Frente a tan mínima pérdida, como sería matizar ese derecho en la Constitución, la enseñanza única aseguraría el derecho a la igualdad que, siquiera como derecho escrito, tenemos todos, y al cumplimiento del deber que tiene el Estado de tratarnos a todos de iguales o por igual y de uniformarnos, no de uniforme de colegio privado, sino de nación, y de no permitir que los ricos se libren de una enseñanza común y compartida, como antes se libraban de la mili. Esa enseñanza única y obligatoria garantizaría que los conceptos de sexualidad o de biología o la poesía de San Juan de la Cruz se expliquen por igual a todos los españoles y españolas en edad de estudiar y de pensar, edad que podría equipararse a la que cubre la ESO, hasta los 14 años. La enseñanza única se impartiría en horario de mañana por un profesorado autorizado (ni por curas ni por monjas ni por intérpretes de sistemas interesados) y el plan de estudios consistiría en unos mínimos consensuados por el Estado, es decir, por los partidos o asociaciones representantes de lo mejor y más noble y más culto del voto y de la opinión. En las aulas, un suponer, no se podría negar el evolucionismo con bromas como que, del mono, vendrá usted, ni se podrá degradar la homosexualidad presentándola como una enfermedad. A esa escuela única asistirían niños y niñas sin signos externos religiosos. En clase, a cambio de disimular la cadenita con el crucifijo, se acabarían las niñas tapadas por obediencia islámica. Al tratarse de un programa de mínimos, no caben, y saldrían fuera del programa y del horario lectivo, actividades recreativas o complementarias como religión, deporte, conservatorio o bellas artes, que pasarían a por la tarde en los centros públicos o privados, religiosos o laicos, que cada familia quiera y pueda permitirse. Digamos que las mañanas escolares serían para el Estado, como anticipo y parte de la mayoría de edad y de la nacionalidad española, y que las tardes serían para las familias poder inculcar los valores y los conceptos que, dentro de la protección del menor, les vengan en gana: la virginidad de la Virgen, el misterio de Belén, la noción de matrimonio o las bondades de la monarquía en el siglo 21. La Iglesia tendría toda la tarde para adoctrinar a sus fieles y, las familias islámicas, para educar a sus hijas en las ventajas del velo y en el Corán; y todos, creyentes o no, con tiempo para que el niño toque el violín; la niña, el clarinete; y para leer los libros de su gusto. Como las mañanas tendrían que ser intensas, y no extensas; de rentabilidad y productividad en ciencias, letras y sociales (troncales orientadas a unas pocas áreas profesionales como sanidad, educación, convivencia, derecho, mecánica o ingeniería), el plan de enseñanza única pondría muy pocos deberes para casa por la tarde. No sería un sistema perfecto, pero sí mejor que el que tenemos, y la única manera de conjugar la libertad de enseñanza, difícil de rebatir, con la igualdad y la coeducación, que son, más que derechos, fundamentos de un Estado de Derecho.

2.

A los profesores de lengua y literatura nos cambiaron el rumbo sin pedirnos permiso. Habíamos estudiado la carrera y sacado unas oposiciones con un temario que iba desde el Cantar de mío Cid hasta los Novísimos. Llevábamos años impartiendo a los clásicos, Lazarillo, Celestina, y, de pronto, tuvimos que iniciar a la juventud en la lectura. Del docere delectando habíamos pasado al deleitar enseñando, y los clásicos castellanos eran bastante aburridos, la verdad. Al poner por delante el principio del placer, la docencia dejó de ser un viaje del alumno hasta los clásicos, y fueron los clásicos los que tuvieron que adaptarse a los alumnos. Estamos hablando de la Logse, del Psoe, 1990. Efectos de la reforma en nuestra asignatura. (1º) La modernización del texto original. Ya teníamos Lazarillo o Celestina en odres nuevos, como en la colección Castalia. (2º) La santificación del concepto literatura juvenil, con (3º) el consiguiente arrastre de obras de otras literaturas. El problema no era La isla del tesoro, sino qué edición o traducción manejaríamos en clase. Al ser títulos que las familias medio cultas podían tener en casa, se daba el caso de (4º) distintos alumnos manejando distintas versiones (del inglés o francés que, con tanto bilingüe, nadie leía en su versión original), lo que, a la larga, y unido a la pérdida de los clásicos, trajo (5º) la desaparición del comentario de textos y del texto como base científica de nuestro trabajo. El gusto adolescente impuso (6º) la primacía de la prosa sobre el verso; (7º) del argumento, sobre el texto, aunque fuese una traducción; y (8º) la interactuación de la literatura con el cine, el videojuego, las series o sagas más de moda. El señor de los anillos podía ser un clásico en lo suyo, pero a partir de Harry Potter (9º) se impuso el best seller y (10º) el argumento se independizó del formato hasta convertirse en un ente autónomo en sí mismo, al margen de la palabra, de la letra o de la imagen. El plan de fomento de la lectura no trajo niños y niñas más amantes de la lectura sino lectores compulsivos que, por amor a la intriga del libro que iban leyendo, desatendían otras obligaciones escolares o familiares. Para más protagonismo, vino el auto libro (book self) o libro colaborativo, donde el lector adolescente podía elegir entre dos continuaciones del relato. A esas alturas, estaba míssing, desaparecido, el lector contemplativo que se deleita y subraya o comenta para sí algún pasaje o frase del libro. El género teatro, si era en vivo, pudo sobrevivir porque en colegios e institutos seguían haciéndose montajes que propiciaran el protagonismo del alumnado y extraescolares a teatros de la ciudad. Pero el teatro leído, el teatro texto, se perdió lo mismo que la poesía leída o recitada, y no rapeada por el chavalín de turno. Y todo, con el entusiasmo de una generación de profesores, padres y madres de la segunda generación de la Eso, que corrió a apuntarse a horas de refuerzo o de lectura para dedicárselas con fervor al Harry Potter del año. El desenlace lógico (y lógsico) no podía ser más que la entronización del argumento. A un sector del profesorado esa carrera nos pareció agotadora y, por demás, inútil. Por mucho que, a nuestra edad, nos empeñáramos en estar al día de las últimas novedades del mercado juvenil, no podíamos competir con esas fieras lectoras de doce años que teníamos en clase. Y hubo quien, en cuanto pudo, dejó la Eso, y se acogió al Bachillerato, donde Lazarillo y Celestina seguían esperándonos. Años más tarde, ese proceso lo escribí en Tinta de calamar. Cervantes o su editor tituló un capítulo 70 de esta forma: Que sigue al sesenta y nueve. Cervantes estaba de coña, pero apuntaba el agotamiento de un tipo lector. Fernando de Rojas nos acostumbró a un argumento general al frente de la obra y a argumentos particulares al principio de cada auto. Desde el siglo 18, los modernos, primero, se juegan a los dados la salvación del alma (Fausto o Rafael el de La piel de zapa, don Juan o Dorian Gray) y, después, afirman o niegan la posibilidad de salvarse, suspense que La Celestina, de un mundo plano, no necesitó. Fernando de Rojas nos dice con sus argumentos lo que va a pasar y, ahora, pónganse cómodos, y a disfrutar viendo cómo es verdad lo que he dicho que va a pasar. Próximo capítulo, Fernando de Rojas, inventor del espóiler.

3.

Spoiler era una manera bárbara, de barbarismo, de decir alerón. Jugábamos con coches de carreras que tenían spóiler o espóilers o espóileres, alerones que compartían los coches con los aviones. El actual uso de spoilear como destripar la trama de una obra de ficción antes de que sea exhibida al público, acerca espóiler a lo que en cine es el tráiler (avance, además de remolque de camiones). Podría decirse que el espóiler, como el colesterol, lo hay bueno y lo hay malo. Es bueno, para entendernos, el espóiler que, cercano al tráiler, abre el apetito del público por un determinado producto que debe ser conocido de antemano y al que el público debe estar enganchado. De más está, que este espóiler, tan bueno, fomenta el consumismo al servicio de las grandes distribuidoras. Fue el caso de la noticia sobre la muerte de Albus Dumbledore a manos de Severus Snape, en Harry Potter y el misterio del príncipe. El espóiler malo consiste en que un colega arruine el consumo y disfrute del argumento que otro colega tiene entre manos contándole el final o la clave de todo. Sobre este espólier podrán encontrar en la Frikipedia un buen repertorio de ejemplos, algunos francamente divertidos. Habla un friki. Se llama spoiler al hijoputa que te cuenta una parte de algo que aún no has visto y se carga la maldita historia. También se llama spoilers a los espaguetis caducados, pero eso no tiene nada que ver. Guía del espoileador novato. Primero. Soltar lo más gordo del spoiler cuanto antes. Podemos inventárnoslo; si la víctima se lo cree, sufrirá igual que si fuera verdad. Segundo. Elegir una forma de contárselo. Varias opciones. 1º) Contárselo directamente. Es el método más fiable, 80% de posibilidades de que te escuche. El problema es que puedes llevarte una paliza. 2º) Mandárselo por mensaje o chat. 50% de posibilidades de que lo vea y sepa descifrarlo. Ejemplo. l pdr d ichigo s shngmi. Otro ejemplo. Chico. ¿Irás a la fiesta del sábado? Chica. Sí, ¿y tú? Chico. Pues Iruka es en realidad hermano de Naruto Uzumaki. 3º) Escribirlo en el youtube como comentario del primer vídeo de la serie. Todo un clásico, aunque con pocas posibilidades de que se lo lean. 4º) Decirlo desde una terraza con un altavoz muy potente. El problema es que irán a por ti y acabarás cadáver. 5º) Tatuártelo en la frente. Quien te vea acabará leyéndolo, pero también te meterán una paliza y, además, ¿quién se queda, de por vida, con un spoiler tatuado en la frente? 5º) Escribirlo en un urinario público. Conseguirás más alcance si te compinchas con alguien del otro sexo, que lo escriba en los otros servicios. 6º) Gritarlo mientras practicas el sexo. Para que esto funcione, hay que practicar el sexo. 7º) Gritarlo en el cine. Hay que pagar otra entrada, que no es barata, o quedarse en la sala aguantando el anuncio del gilipollas que va a por otra CocaCola, hasta que empiece el siguiente pase y solo entonces destriparle al nuevo público la película que acabas de ver. 7º) Ponerlo en la Frikipedia. 8º) Apagar el ordenador y vivir una vida sana.

4.

Spoilers famosos. Luke Skywalker es el abuelo de Darth Vader. En Silent Hill 2, James mató a Mary y después la mata otra vez y luego se mata él tirándose al agua. La serie de Naruto acabará cuando Sakura los mate a él y a Sasuke por pillarlos liándose entre ellos. IP anónima es Tobi. El padre de Naruto no es el cuarto sino Kyubi, el zorro de nueve colas. One Piece no acabará nunca porque cuando lleguen a Grand Line descubrirán que todo era un montaje de Gold D. Roger, que no estaba muerto. Hei de Darker Than Black no es contratista. En GTA San Andreas CJ mata a Ryder y a Big Smoke. Vincent (Ergo Proxy) es un proxy. Darth Vader mata a Starkiller en Star Wars The Force Unleashed. En Futurama, Fry jamás vuelve al siglo 20. Habrá un High School Musical 5 en 2016. Naruto Shippuden termina en 2016, y comenzará otro nuevo. En Code Geass al final muere Lelouch, lo mata Suzaku. En Paranoia Agent todo era producto de la imaginación de las personas. Destino Final 5 es la precuela de Destino Final. En el capítulo final de la cuarta temporada de House, Zorra Implacable muere, más tarde, en la quinta temporada, House y Wilson vuelven a ser amigos después de que House le quite un cacho de carne a su padre en el funeral para hacerse una prueba de paternidad con el muerto. Ah, y House se vuelve loco. Al final de MD House, el Dr. House no muere. Doraemon es producto de la imaginación de Nobita, quien está en coma debido a un accidente de coche que también mató a sus padres. En Silent Hill Homecoming, Alex mata a Josh. En el Sexto Sentido, el niño tiene diarreas mentales y se imagina que habla con Bruce Willis. En los Simpsons, Lisa cumple 8 años 2 veces. En iCarly, dicen 23.543 palabras mexicanas (que el resto de Latinoamérica no entiende). Chávez regala petróleo. Dios no existe, son los padres. Al final de Lost, Kate se lía con Sawyer, y todos salen de la isla, menos Locke. Aeris está viva y vive en Mallorca. Bart Simpson aprueba dos veces para pasar a cuarto grado. Todo país que no tiene un McDonald ataca a EEUU. Pokemon nunca terminará y no morirá ninguno de sus protagonistas y seguirán vivos después de que tus nietos mueran de sida. Futurama no tiene fin porque lo cancelan. Harry Petas mata a Lord Voldemort. Jiraiya se muere en el capítulo 89 de Naruto Sipueden por causa de un infarto, cuando se entera que Tsunade era hombre. En Saw, el asesino era el cadáver que estaba en medio de la habitación, el doctor huye cortándose un pie y Adam se queda encerrado, luego lo matan. En la película La Aldea, los innombrables son solo gente del pueblo disfrazada para que los habitantes no se escapen hacia la ciudad. Evangelion termina con que matan a todos los ángeles, sindhi se cura de sus problemas existenciales y el eva se convierte en ángel y mata a toda la humanidad. En Clannad, Nagisa muere. Reiv, de Evangelion, no es un humano, solo es una especie de clon de eva. Los evas son clones de los ángeles y las armaduras que tienen no son blindaje, sino ataduras para que no se liberen y sean ángeles. Los reyes magos (y su compinche Papá Noël) nos engañan, los padres no existen. En Death Note, Light mata a L a la mitad de la serie. Light muere por escribir accidentalmente para un examen su nombre real en una hoja del Death Note. Matt muere por una lluvia de balas. Near siempre fue mujer. Chad de Bleach es un hollow o hueco o como le digan en la traducción en la que la veas. Jack Bauer muere en la 7ª temporada de 24. Matan a Sub Zero en Mortal Kombat. Two and a Half Men acaba en que Chuck Lorre pierde interés en la serie y hace que Sheldon Cooper mate a Jake, Alan y Walden. En el Half-Life, Gordon Freeman termina trabajando para G-man. Piratas del Caribe termina con que shack esparrow muere. Los Jedis no son bunos, solo son un simbiote de jebis de las galaxias lejanas. En Jekyll muere Mr. Hyde, y el padre de Tom no es Jekyll y la madre de Tom es la mala. IP anónima muere al resbalar con una mierda del suelo. No mojarás en tu vida por mucha ilusión que te haga. A IP anónima se lo come Naruto, que se lo come Sasuke, que se lo come Súper Mario, que se lo come IP anónima. Al final de Watchmen el tío azul que no para de enseñar el pepinocio se peta brutalmente a Rorschach y lo mata. En Inception todo era un sueño. Al final del súper Mario, la princesa se queda con Ash, el protagonista de Evil Dead. El Coyote se come al Correcaminos. En Half Life (HL) todo es un sueño de Gordon Freeman quien está en coma terminal debido a la frecuencia de resonancias porque no llevaba el casco. Opposing Force también es parte del sueño de Freeman y Sheppard no existe ya que es la parte agresiva de Freeman. En El retorno del jedi, Darth Vader muere siendo bueno. A don Ramón lo mata el Chavo sin querer queriendo. En Soul Eater, aparece Lenalee y mata a todos. Marty McFly une a George McFly y Lorreine al final de Volver al Futuro. En Bleach resulta que Nell, la pequeña arrancar, es una ex espada buena que mata a todos y después se vuelve a hacer chiquita. Los mangas son mucho más degenerados y sangrientos que sus animes homínidos. Si Len muere es culpa de Rin, si Rin muere es porque tiene mala leche. Hatsune Miku es más sobrevalorada que Hinata Hyuuga. Kenny es inmortal y él lo sabe. Dentro de poco unos canis te pegarán una paliza. Al Final de Gta 5 tienes que matar a Michael O a Trevor. En Sinsajo (Los juegos del hambre) Prim Muere y Finnick también. John Cena gana el título de la WWE. En Sinsajo 2, muere la hermanita de Kaunis y ésta mata al presidente Snow en lugar de a la presidenta del distrito 13. La madre de IP anónima es la madre de IP anónima. Después de morir, no vas al cielo ni al infierno, solo despiertas. En la Sangre del Olimpo (Percy Jackson), Octavio muere y va al infierno de los ositos de peluche.

Daniel Lebrato, 4 de junio de 2015

PSOE Y PP : LA MISMA MIERDA NO ES

PSOE y PP : LA MISMA MIERDA NO ES

Última hora: Daniel Lebrato, pidiendo el voto para el PSOE.
ElTendedero lanza un manifiesto por un frente indignado y de izquierdas contra el PP.


Bien está el coro: PSOE y PP, la misma mierda es. Pero ni eso es cierto, ni es histórico, y la verdad es madre de la historia. Ya es difícil dos hermanos gemelos iguales o querer, como dicen las madres, a dos hijos por igual, y ahora resulta que en política se da el duplicado absoluto, la copia perfecta, el dos en uno. Dejémonos de frases, siquiera por hacerle caso a quien tiene más olfato que nosotros para captar las diferencias: la gran empresa. Estamos en unos días vitales para deshojar al PP de la margarita del bipartidismo. ¿Quién teme un frente anti PP? El PP. Así que menos conversaciones regionales o locales PSOE+Podemos+IU o similares. Menos matices personalistas, y al lío. En Andalucía eso supone dejar que gobierne el PSOE de Susana Díaz y, en todas partes, echar las cuentas matemáticas que desalojen al PP de alcaldías y gobiernos autonómicos. ¿Algún problema? Y si levantan el miedo a un frente popular o anti natural contra el partido mayoritario, pues mire usted, sí, contra eso vamos, contra el partido mayoritario cuando el partido mayoritario es el PP. ¿Pasa algo? También Felipe IV se creía que era el rey de todos los españoles, y el otro día se dio cuenta que, de todos, menos de algunos. El PP, a la oposición y, nosotros, a reírnos como no nos reíamos desde 1975, cuando murió Franco, o desde que Aznar perdió las elecciones, en 2004. Champán, cava, vino o agua para brindar por que el PP vaya aprendiendo a salir de las instituciones. Y, en diciembre, que pierda las generales. Quien lo dude, que piense qué es mejor: una España PP/PSOE, PSOE/PP, con la Casa Real y los medios públicos y judiciales al fondo, o una España PSOE + Podemos + IU + similares + movimientos sociales, con el PP en la oposición. El orden sigue siendo: primero tomamos el Parlamento votando izquierda o indignación (cada uno como quiera llamarlo). Tomado el Parlamento por la fuerza de las urnas, Pablo Iglesias o Pedro Sánchez serían Presidente de Gobierno. Nuestra la Moncloa, la Zarzuela caería, por su propio mandato constitucional, en la inanición. Por último, si usted sigue pensando que PP y PSOE la misma mierda son, por lo menos, no vote al PP. Hágalo por nosotros. Si le da igual, vote al PSOE.


–Jamás me imaginé, yo, pidiendo el voto para el PSOE ‑dicen que dijo el redactor de ElTendedero: ¡Lo hice, lo hice! –Y con lo que ha largado en contra de la investidura de Susana Díaz…

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 2 de junio de 2015

Si estás de acuerdo, pásalo.

PIENSOS SÁNDERS

PIENSOS SÁNDERS
Barcelona‑Morón

Pienso es alimento seco para el ganado. Los piensos más famosos en una época fueron los piensos Sánders. Aprovechando la homofonía, hemos llamado Piensos Sánders a las ideas o pensamientos montados o argumentados por quienes nos gobiernan como si fuésemos cerdos que nos tragamos cualquier cosa que nos echen. En días menos irascibles, a este modo de razonar, a favor del poder y en contra de nuestros propios intereses, lo hemos llamado también pensamiento débil, por oposición al pensamiento crítico, que sería el fuerte. Ocurre que, si ustedes buscan pensamiento débil en Google, lo primero que encuentran es el pensiero debole, concepto de Gianni Vattimo, que frente a una lógica férrea y unívoca, da libre curso a la interpretación; frente a una política monolítica y vertical, a la necesidad de apoyar a los movimientos sociales trasversales; frente a la soberbia de la vanguardia artística, a la recuperación de un arte popular y plural; y frente a una Europa etnocéntrica, a una visión mundial de las culturas. O sea que, en principio, el pensamiento débil debería caernos bastante bien. Sin embargo, a ver si este artículo tiene éxito y tantos megusta en internet, que entre todos logramos que Google ponga por delante del pensiero debole el pensamiento débil entendido como razonamiento tóxico que sigue y obedece los lenguajes de la dominación, ideología para cerdos, sin ánimo de ofender a quienes caen, sin querer, en él, sino a quienes, queriendo y a propósito, alientan ideas basura en la buena gente, hasta hacerla peor o más canalla.

Muestras del pensamiento débil hemos tenido dos este fin de semana. Una decía, de la pitada en el Camp Nou, que Bilbao y Barcelona, si no les gustaba la Copa del Rey, que no la hubieran jugado. Otra decía, de la ampliación de la base de Morón de la Frontera con más marines y más aviones, que qué bueno para el pueblo y vecindario. A los del Rey, hay que responderles que la copa podría llamarse simplemente Copa o Copa de España, que seguiría siendo lo mismo. Acusar de incoherencia a la parte nacionalista de las hinchadas del Barça y del Athlétic es como acusar de incoherencia a una persona de ideas republicanas por acudir a la biblioteca Infanta Elena o por visitar el museo Reina Sofía. La competición de Copa la pagan, faltaría más, la afición y los equipos. Y es el Estado el que, al ponerle el nombre del Rey con el rey presidiendo y con el himno sonando, quien está politizando el deporte, y no al revés. Recuerden los pensadores débiles que himno y rey están ahí porque los impuso Franco y los refrendó la Constitución de 1978, todo materia histórica discutible, no historia sagrada. En cuanto a Morón, es débil, pero se comprende, la idea que comparten muchos vecinos de que a más marines, más dinerito para el pueblo. Lo que no es débil, sino perverso y ruin, es someter a los pueblos a semejante dilema: o más militares o más miseria. Y, especialmente, presentar, como presentaron los telediarios de la Primera, el día de puertas abiertas en la Base como un parque temático o una isla mágica para disfrute de la infancia. Si se regula el acceso de menores al alcohol o a espectáculos públicos, no se entiende que no se regule la apología de las armas y maquinaria bélica. Luego, nos extrañaremos el día que un yihadista bomba y suicida aparezca por la zona o que un adolescente zumbado provoque una matanza en su colegio. El empeño de los telediarios por llamar violencia a una pitada y gran día de fiesta a tan malas noticias para la paz y la neutralidad, demuestra la complicidad de la clase periodística con la clase política, a la que, se supone, el periodismo libre tendría que criticar. O es que los telediarios se cuecen en Madrid, donde no se jugó la final porque el Real Madrid, tan patriota él, no quiso ceder su estadio, o es que seguimos en Bienvenido, Míster Marshall.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 1 de junio de 2015

CUMPLEAÑOS

CUMPLEAÑOS

Las cuentas son que en el armario tienes
más camisas que cuerpo en que ponértelas,
mil rayas que te huelen a pijama.
Si la obra es mala, fíjense el teatro.
La calva, radical y venerable.
Las gafas, de curioso impertinente.
Bastón de caña, lazo y panamá.
Qué tal, señor. Ya ves. Galán de barra,
y otra cerveza mientras, no nos saquen
el hígado a concurso de acreedores.
Mis libros, ese hueco, son la herencia.
Me dicen papi y más, que cumplas muchos.
Velas, las que me echen. Sopla. Soplo.
Vendrán más días y traerán pañales.