LA CRISIS, LA SALIDA (2)

 

Crisis ni crisis:
dígale usted a sus votantes que se acabó el estado del bienestar.

crisis. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese. Momento decisivo. Situación dificultosa o complicada. De las crisis (como las de pareja), se sale, y así llevará razón el PP cuando diga que estamos saliendo de la crisis.

El plural estamos es una trampa. En la crisis no hemos entrado juntos ni iguales y ‑mientras no cambiemos el modelo‑ saldremos más desiguales. Maquinita: cuánto gana y cuánto pierde quien pagaba a 10 euros la hora de trabajo y ahora la paga a 5, y quien trabajaba por 10 y ahora trabaja por 5.

Lo más correcto es hablar (no de crisis) de recesión dentro de un ciclo económico. (Del griego círculo): alternancia de las fases expansiva y depresiva en la evolución de una economía.

La economía española ni va a salir de la crisis (como sostiene el PP, el de la botella medio llena) ni va a seguir en crisis (como sostiene el PSOE, el de la botella medio vacía). De tanto olvidar el análisis de clases (que ya no luchaban porque se decretó el fin de la lucha de clases), quienes nos petardearon con la palabra crisis, nos van a marear ahora deshojando la margarita de un mundo plano: ¿estamos o no estamos saliendo de la crisis?

Mire usted: ni sí ni no, porque la pregunta está mal hecha. Desde el principio, la que llaman crisis es un ajuste en la economía mundial capitalista. El capitalismo, que se mueve por interés ‑no por la creación de empleo, ni por el bienestar social‑ vio lisa y llanamente que la mano de obra sujeta al régimen laboral en España podía conseguirse más barata. Primero, con mano de obra emigrante (¿quién no conoce a una extranjera que limpia una casa o que cuida a una persona mayor?); segundo, bajando sueldos y servicios sociales; y, tercero y por último, fugando las inversiones, que han ido a parar a países llamados emergentes, hasta que la mano de obra de esos países se encarezca y los capitales vuelvan a España. Si eso significa salir de la crisis, lleva razón el PP.

Pero como la pérdida del salario social (en educación, vivienda o sanidad) deja un paisaje socialmente desolador, también lleva razón el PSOE, quien confunde salir de la crisis con salir de un ciclo que él cuando gobernaba renunció a cambiar desde el momento en que renunció a la lucha ‑o, cuando menos, al análisis‑ de clases.

(Dígale usted a sus votantes que se acabó el estado del bienestar.)

 

de la serie Ni tontos ni marxistas,
5 de enero de 2014

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Fervor de la azotea

– FERVOR DE LA AZOTEA –

Con motivo de una cita una noche en casa de Juan Cobos Wilkins,
origen de los Encuentros de Escritores. Galaroza, agosto, 1993.

/Borges, Martín-Santos/

Como soles por sí que de sí gozan
que, de tanto gozarse, van en pos
de un óvulo sagrado, miralós:
cada uno esperma en su big bang de prosa y

verso. Si no Venecia, Galaroza:
champanes, canapeses, cierta pos
y despedirse al toque de las dos
(no vayan a pillar una cogorza).

Maestro de ceremonias, Juan Cobos
Wilkins y, alrededor, quien vino en Dían
Seis o en 205. Como lobos
tras su Caperucita, se partían

hermosos en su afán de dar la guerra:
Encuentro de Escritores en la Sierra.

 

La monarquía, ¿a consulta?

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LA MONARQUÍA, A CONSULTA

¿Monarquía o república? Monarquía: toneladas de prensa rosa, telediarios y series de televisión han inculcado la monarquía en el alma simple de España. República: libros de texto y manipulaciones de la memoria histórica se han encargado de que república suene a república y Guerra Civil. No ganará un referéndum nada que suene a guerra.

La jugada de la monarquía, con PP y PSOE y El País y el Grupo Prisa a la cabeza, consistió en que el Rey se tragara el caso Noós para amortizar a un tiempo las dos figuras más quemadas de la Casa Real: el viejo monarca y su hija corrupta. Después, del Noós al vos, vendría la reconstrucción de la monarquía en la impoluta figura del príncipe heredero, Felipe Sexto.

Frente a jugada tan poderosa, Cayo Lara y algún sector de Izquierda Unida se creyó muy listo o progresista por pedir un referéndum sobre la forma del Estado, sin darse cuenta de que lo ganaría, más que don Felipe, la popular doña Letizia, actriz de prensa rosa.

Vamos a creernos republicanos y a recordarle a Izquierda Unida que la monarquía, como institución contraria al derecho a elegir y a ser elegido, no puede someterse a consulta, aunque al pueblo le guste la puesta en escena de la realeza. No se consulta la democracia, ¿y se va a consultar la monarquía?

Vamos a creernos demócratas y vamos a jubilar una institución contraria a principios fundamentales del Estado, como son: una persona, un voto; la no discriminación por nacimiento y sexo, o la igualdad de todos ante la ley.

Y vamos a creernos constitucionalistas y a recordar a sus señorías que la monarquía (ni la de Juan Carlos ni la de don Pelayo o don Alfonso Trece) no fue nunca sometida a referéndum, ¿por qué habría que someter a referéndum su abolición? Recuerden que antes de Franco lo que había se llamaba República y que el cambio de Estado no fue nunca decidido en referéndum. Por las balas, tú. Bastante será que el cambio ahora se haga por las buenas y se dé a la Casa Real su paga de jubilación.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 10 de enero de 2014.

Cuento de Navidad : Prohibido mendigar

La mano que pide limosna es como el cuerpo que ofrece la puta.

  1. Manda la Academia que Navidad se escriba con mayúscula: Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. ¿Mandará el Diccionario escribir: Nuestro Profeta?
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  2. ¿Qué se puede esperar de una fiesta que empieza con niños cantando números hasta llegar al gordo? ¡Milentosmil euros!
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  3. Laico hubo que quiso titular estas fiestas como fiestas de invierno. Le dieron con el belén en la cabeza. Defendiendo la tradición del belén y reyes frente al abeto y papá noël, la culta nativiparla reforzó la España católica. Miedo nos da la cultura.
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  4. Donde la vida se compra y se vende por dinero, ¿quién no querrá más dinero, tener y gastar más dinero para luego cantar que el dinero no da la felicidad?
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  5. El lado pijo del PP anda en distingos entre mendigo tipo Cáritas y mendigo sin papeles. No lo critique el PSOE, que, cuando pudo acabar, no acabó con las dos clases de mendicidad.
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  6. Si las uvas del 13 nos salieron por la culata, aún podemos intentar ser agradables y pactar con quien nos dice felicidades. Felicidades, pues. Algún año de estos, quizá el 2014, nos toca y será verdad que el año nuevo mejore al viejo.
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  7. Dicho en calambur, felicidad y se os dará, y no añadir más mal al mal que nos rodea.

La mano que da la limosna es como el bueno que paga a la puta.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 31 de diciembre de 2013.

LA CRISIS, LA SALIDA

Nos pasa por hablar de la crisis.

crisis. Momento decisivo. Situación dificultosa o complicada. De las crisis (de amor), se sale, y así dice el PP, por amor al capital, que estamos saliendo de la crisis.

Mejor hubiera sido hablar de recesión. Depresión de las actividades económicas que tiende a ser pasajera. Pero lo de pasajera, diga lo que diga el Diccionario, esconde una idea de progreso que tenemos derecho a poner en duda en nuestras propias carnes y bolsillos.

¿Qué decir, entonces? Lo más correcto es hablar de ciclo económico. (Del griego círculo). Alternancia de las fases expansiva y depresiva en la evolución de una economía.

La economía española ni va salir de la crisis (como se apuntan el Gobierno y el PP) ni va a seguir en crisis (como sostiene el Psoe). De tanto olvidar el análisis de clases, y de tanto meter en el mismo paquete clases sociales que ya no luchaban porque se decretó el fin de la lucha de clases, los medios y los analistas más oficiales, los mismos que nos petardearon con la palabra crisis, nos van a marear ahora deshojando la margarita de un mundo plano. Desde la Ser a la Cope o Radio Nacional: ¿estamos o no estamos saliendo de la crisis?

Ni sí ni no, porque la pregunta está mal hecha. Desde el principio, la que llamaron crisis fue el inicio de ajustes muy complicados en la ciega (y nunca planificada) economía mundial capitalista. Ese capitalismo, que se mueve por interés o plusvalía (no por la patria ni por la creación de empleo, tampoco exactamente por su contrario: la extenuación y el esquilme, que llevarían a la destrucción del modelo), vio pura y llanamente que la mano de obra digamos española (o sujeta al régimen laboral en España) podía conseguirse más barata, en tres pasos: 1º, con mano de obra emigrante (quién no ha empleado a una extranjera que le limpie la casa o le cuide a su persona mayor); 2º, bajando sueldos y prestaciones, el salario social, y 3º, poniendo en fuga inversiones que han ido a países emergentes, hasta que la mano de obra de esos países se encarezca y los capitales emigren otra vez. Ese es el ciclo, Groucho Marx: ¡cambio de pareja!

Ese es el ciclo y España ni sale ni saldrá del ciclo, porque está en él. La mano de obra se ha abaratado, como querían demostrar, y los capitales, como las golondrinas, volverán a la Bolsa y a ganar. Si eso significa salir de la crisis, lleva razón el PP. Y, como la pérdida del bienestar (educación, vivienda, sanidad) deja un paisaje social desolador, también lleva razón el Psoe, quien confunde salir de la crisis con un ciclo que él, como partido, renunció a cambiar desde el momento que renunció a la lucha o, cuando menos, al análisis de clases.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 28 de octubre de 2013

MAIL DELIVERY

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El cuento es breve, de terror y verídico. Al margen de diatribas sobre el sexo de la lectura, que si en papel o en digital, yo andaba acostumbrándome al libro electrónico que me habían regalado, marca Kindle, a base de descargas de libros gratis. Gratis es la Antología de la literatura fantástica, de Borges, Ocampo y Bioy Casares, del año 1940, aunque en versión infame, llena de erratas, de prueba de imprenta. Iba por el relato que más me interesaba para mi Tinta de calamar, El calamar opta por su tinta, del propio Bioy Casares, parte de su libro El lado oscuro de la sombra, ya en 1962. Esto de que una antología incluya un texto 22 años antes de publicarse, es la leche o la lechera, misterio reducido, seguramente, a las ampliaciones que se merece una antología viva original. Averiguándolo estaba en internet, cuando, desde la esquinita inferior derecha de la pantalla, se me encienden y apagan esas alertas Google cada vez que tenemos un correo nuevo. En principio, todo normal. Pero detrás de unas alertas vinieron otras y otras. Joder con los correos. Abrí directamente Gmail y la bandeja de entrada subía de los trescientos. Empecé a sospechar al ver que algún mensaje me felicitaba el año nuevo de 2010, en 2013. Me estaban petardeando con la correspondencia secuestrada hacía años. ¿Sería un virus? ¿Y si tanto diluvio me reventaba la capacidad de memoria, las 15 gigas que Google nos tiene concedidas, y yo, el rata, tuviera encima que contratar Gmail de pago? El chorreo no paraba y la culpa vi al final que era de Telefónica, desde donde me venían redireccionados, a mi buzón único, los viejos mensajes de una cuenta que tuve en arroba telefónica net. Estos se están vengando por haberme cambiado de compañía. Tranquilo. Tú haz una circular, un aviso colectivo, y notifica: ‹‹Este es un correo automático de Daniel Lebrato para decirle que su única cuenta es tal y cual. Perdone las molestias.» Recibió la circular mi buen amigo Rafael Gálvez, ángel custodio donde los haya, quien a vuelta de correo, me respondió: ‹‹Danielito, ¿qué haces tú transmitiendo correos de hace siglos? No te pega, mi arma. ¿En qué estarás pensando?» En la madre que parió a estos mensajes emergentes, en lo tarde que era para comprar el pan y el periódico y lo tardísimo para mi cerveza. Me disculpé en el acto: ‹‹Vínome un virus, querido Gálvez, que dejome Tálvez.» A lo que Rafael, que pasa por ser Rafalito Camborio, me salió citándome a Virgilio: ‹‹Arma virusque cano.» Total, que si ahora les cuento este cuento es por entretenerles un poco y repetirles mis excusas. Las moralejas son varias. Una, que con Telefónica o Movistar, como se hace llamar ahora, no se juega. Otra, alimentaría la antología de lo fantástico: imagínense que les pasa a ustedes lo que a mí, y que les llueven de pronto todos los correos de su vida. Ahí cabe una cita vital que hayamos perdido, una carta humana irrepetible. También, del otro lado, la gente va cambiando. This is an automatically generated delivery status notification: JavierLeidán@terra.es failure. Adolfo Bioy Casares (1914-99) es el único autor, que yo sepa, cuyas iniciales forman el ABC. Su calamar nos acerca a un ser de otro mundo que se saca el certificado de estudios primarios y luego cursa el bachiller y una carrera, hasta que se esfuma. El libro electrónico es genial para leer como yo leo en la cama: solo tienes que tomar precauciones, si te duermes y se cae al suelo y se rompe. La última lección es que siempre seré, mientras la vida me deje, vuestro. Vuestro y, me supongo, de Gmail.

daniellebrato@gmail.com, 22 de septiembre de 2013