29 October, 2014 09:28

ElTendedero

Última hora: errata en Tinta de calamar
FRANÇOISE VASLIN SORPRENDE A UNA TILDE ESCAQUEADA
Numero, por número, en la página 17 de la primera edición

Redacción, 29 de octubre. A las 6 de la mañana Françoise Vaslin no pudo más. Fue al diccionario, abrió la web Cómo escribir y publicar, tropezó con el palo de la fregona y se derramó el café hirviendo encima de la boatiné. Oh, là, là, dice la vecina que la oyó decir, pared por medio, le oyó decir, corrige otra vecina que la oyó también. Nuestra amiga fue a Tinta de calamar, por donde había dejado el marcapáginas (un folleto de los del supermercado Día de la esquina) y, efectivamente, en la página 17, línea 7 (5, de las líneas llenas), ponía “qué numero” en vez del “qué número” que tendría que poner. A las 6 y media llamó a la Editorial. –¿En Huida? –¿Bruff? -preguntó un Martín Lucía somnoliento desde el otro lado del teléfono-. –Tinta de calamar c’ est une merde -dijo Françoise‑, j’ ai trouvé numero au lieu de número -y colgó.

Françoise Vaslin, Premio Oh Là Là de las Letras, es profesora de lengua española retirada en Sevilla y Sanlúcar de Barrameda. «Con ésta, y desde 2010, llevo más de cincuenta erratas encontradas en el original», ha declarado a El Tendedero. En la dedicatoria de su ejemplar de Tinta de calamar Daniel Lebrato le tiene escrito:

«Preguntado el calamar:
¿Quién te leyó en el abismo
de Word, de errores y erratas?,
respondió el bicho: ¡Françoise!»

«Si por un tilde que le señalé me escribe una coplilla, a este paso, le saco un soneto», declaró a El Tendedero una Françoise tan segura de su ojo clínico como de que el Calamar volverá a meter la pata (y tiene muchas, ¡bien sûr!) «Para mí que en la página 348, línea 17, donde dice fans debería decir fan, sin ese. Voy a consultarlo.» Y mientras vuelve sobre el dichoso libro (“me tiene frita”), puso la radio por SevillaWebRadio, donde Daniel Lebrato polemizaba sobre Hospitales para el Ébola y cárceles para los corruptos.

Fe de erratas en TdC

Quién es quién en TdC 2014 (Índice de nombres propios)

Para participar en TdC 2015, vaya a ElTendedero (página colaborativa)

Recibe este correo porque figura en mi lista de contactos. Para no recibir más, diga NO y así de fácil.

Anuncios

Podemos 3. Crítica de la política pura

PODEMOS. CRÍTICA DE LA POLÍTICA PURA

  1. Pensar es pesar, y debe hacerse al vacío, sin aire y sin gravedad. Anatomía de las ideas, el grado cero del pensamiento es razonar un concepto, un concebido, en el espacio-tiempo que lo vio nacer y después, sin él. Y aplicando el método del detective Hércules Poirot. A quién benefician las sacrosantas ideas de civilización, cultura, religión, política o democracia. No hay patria, tradición o buenas costumbres que no vengan de un pasado lleno de barbaridades y violencias que la cultura se encarga de retroalimentar a la medida de los libros de texto. Como se denuncia un tratado o un estatus injusto, habría que denunciar el tratado de la Historia y el actual Mapa Mundi.
  2. Para que la democracia sea el sistema menos malo, han hecho falta otros sistemas políticos que den base a la comparación: dictaduras y dictaduras comunistas. Y si hay algo mejor que ganar por comparación, eso es el superlativo absoluto: el Siglo Quinto griego. Desde Grecia, nos hacen guiños: poneos la sabanita y, hala, al ágora, y a votar. Con ustedes, Occidente; y Oriente, a convenir. Si quieren, Israel o Japón son Occidente. Hasta 1989, Oriente empezaba en la Puerta de Brandeburgo.
  3. Con sus soberbios lemas de igualdad (de todos ante la ley, de un hombre un voto) la democracia tapa o disimula la división social del trabajo. Social quiere decir por clases y para siempre. Yo, a mi poema y tú, a tu andamio, para entendernos; yo, a mi despacho y tú a limpiarlo. Este reparto tiene excepciones y hay quien se escapa, como de Alcatraz, pero la vida no es justa precisamente porque los oficios no son rotatorios.
  4. Simplismo: o demócrata o terrorista o comunista. Confusión: entre política y administración, trabajo y trabajadores, trabajo y vocación, el ocio y el negocio, entre lo público y lo privado. Y aplastamiento democrático de la triple discriminación que marca a las criaturas, como reses, por razones de nacimiento, esperanza de desarrollo humano y realización personal.
  5. Divisiones del trabajo absolutamente justificadas, las hay muy pocas: ingeniería y medicina. Pero a una determinada edad todos podríamos sembrar patatas, cargar bombonas, dar clases o no coger un fusil. Desde Sócrates y la virtud de los mejores, educación, milicia, religión, filosofía y política se basan en el sometimiento o esclavitud (hoy, empleo), y en la ignorancia, en la incompetencia y en la ingobernabilidad general.
  6. Partidos y partidarios de la igualdad han usado la democracia sin creer en ella y solo por razón de estrategia. Lo que Lenin llamaba la combinación de métodos legales e ilegales, con su alegoría, el viejo topo que socava un mundo por otro mejor. Era la revolución. Quien no cree en la igualdad no hará más que poner límites de sobremesa. Y el límite está en quedarse en la democracia o en ser una alternativa más, y no ruptura. Hay que cambiar el medio política para cambiar el mensaje. ¿Podemos?
  7. Hasta ahora, los partidos progresistas han querido impartir unas ideas, un programa tenido por avanzado. Pero la gente vota mediatizada y por algo elige banqueros, actores, esposas o viudas de, o registradores de la propiedad para ponerlos al frente del Estado. Letras o ciencias, dejemos la política de las ideas (las mías también) y vámonos con los números, que no fallan. Si el sistema reflejara lo que somos y cuántos somos (no lo que pensamos), si nos pusiera y nos quitara de la cosa pública como nos pone y nos quita de juntas de vecinos, jurados populares o de las mesas electorales, el resultado final pensaría por nosotros para abordar la cuestión palpitante que sigue siendo el reparto equitativo del tiempo libre y la riqueza. Cuando la economía humana mande en nuestras vidas.
  8. Repartido el tiempo libre, que cada quien lo emplee a su manera, freír croquetas o tocar la flauta, con tal de que con el ocio propio no se pueda negociar. La clave sigue estando en la explotación del hombre por el hombre y qué se entiende por trabajo y por creación de empleo. En la era científico técnica y financiera no tiene sentido hablar de salario-hora como en el siglo de Dickens. Calidad es cantidad, de riqueza para el factor empresa, y cantidad es calidad, de vida para el factor trabajo. Trabajaremos menos cuando trabajemos todos, señor conde.
  9. La aldea global es como un autobús de línea Sevilla Chipiona que viaja directo y por la autopista, y no pasando y parando de pueblo en pueblo. A mí tampoco me gusta el Banco Europeo pero está más cerca del Globo, es más real que el directorillo del Banco de la esquina. Quien dice bancos, dice gestiones, burocracias. Desde la aldea, que sería mi casa interconectada, al Globo, que debería ser la Onu, no tiene sentido el peaje por municipio, provincia, región, comarca, autonomía, federación o Estado o Estados unidos regionales. Mientras el Globo funcione, Andalucía, Cataluña o España son cagadas de mosca en el gran mapa del mundo.
  10. Cuando la economía humana se imponga sobre la política, partidos y líderes se diluirán en un foro permanente a través de internet o del voto directo, sin programa ni plazo de cuatro años. Habrá una administración que no responda a elección ni a representación sino al censo por riguroso, vinculante y transitorio azar. La implantación de la estadística se haría poco a poco y de forma progresiva desde las comunidades de vecindad. El protagonismo que pierda la política lo ganaría una comisión de servicio libre de corrupciones y privilegios. Seguirían existiendo los tres poderes, el legislativo, el ejecutivo y el judicial, pero progresivamente en manos de la mayoría estadística. Ser o estar. Nadie sería diputado ni presidente ni juez porque todos podríamos estar alguna vez de diputados, de presidentes (aunque sea de nuestra comunidad) o de jueces. Cuando la política haya desaparecido.

CRÍTICA DEL TERRORISMO PURO / EL BESO Y PODEMOS

***

Para hablar de política en España, y para entendernos, hay que partir del desplazamiento de la vieja Izquierda a posiciones de centro y, del centro, a la derecha. IU y Psoe son lo que fueron el Psoe y la Ucd en 1975, a la muerte de Franco. Cayo Lara tiene tanto de izquierdas como Alfonso Guerra, y Rubalcaba es a Felipe VI lo que Suárez, a Juan Carlos. La misma Ugt ha acabado siendo el sindicato vertical del Psoe.

Cuando éramos rojos, repudiábamos la acción armada por amor a su contraria, la lucha de masas, y porque la violencia, cualquier violencia, le hacía el juego a la derecha. Qué fue de la lucha de masas, ya se ve. Algunas siglas vinieron como bueyes cabestros para reducir a los toros bravos que podrían ser Pce y Comisiones y, vive Dios, lo consiguieron. Un repaso a la reciente convalidación en Cortes de la Corona Española, y a ver qué partido que se llama de izquierdas la votó y qué otro partido también llamado de izquierdas nos llamó a salir masivamente a la calle. El referéndum que pedía IU tuvo igual fuerza de convicción que el Otan, de entrada, no, que se inventó el Psoe para meternos en la Otan. Himnos y banderas de Segunda (o Tercera) República han sido un luto para recordar el pasado más que una luz que ilumine el futuro, la salida. Todo eso explica Podemos.

Hablar de Eta no es fácil. No es lo mismo, ni quien lo vio, el asesinato de Carrero Blanco (Madrid, 20 de diciembre de 1973) que la matanza de Hipercor (Barcelona, 19 de junio de 1987). Uno fue un crimen político de alcance que aceleró la Transición y otra, una chapuza de estrategia. Un tercer tipo de acto terrorista ha sido el secuestro de funcionarios, por quienes Eta pidió el acercamiento de presos; y el cuarto, el secuestro de ricos a cambio de un buen rescate, pagas extras añadidas al impuesto llamado revolucionario que gravaba a la patronal vasca. Se puede dudar del perfil político de Eta pero, a juzgar por sus presos, comunes, no son: desde el 68 y el 69, Proceso de Burgos, han hecho prensa, historia.

De Euskadi Ta Askatasuna, Eta o la Eta, se cuentan barbaridades. 858 asesinatos en 50 años, que van desde el crimen más vil, que es rifar la tragedia, hasta el premeditado ajuste de cuentas, como al torturador jefe de la Brigada Político Social, Melitón Manzanas (1968), y hasta romper la línea de sucesión del Régimen. Si esto último no lo reconocimos más alto y más claro, fue porque, entre el Nosotros, los demócratas, y el Condenamos la violencia venga de donde venga, se ocultaba, como entre flor y flor, sierpe escondida, la tan temida apología del terrorismo. Pero quienes nos manifestábamos a pie la mañana de aquel jueves 20 de diciembre de 1973, festejamos el vuelo del coche del Almirante por los cielos, y más lo sentimos por su chófer y por las penas que podían caerles a Marcelino Camacho y demás dirigentes de Comisiones en el Proceso 1.001, que es a lo que íbamos.

Si el asesinato o crimen político ponía a prueba nuestro no a la pena de muerte (contradicción consciente, la llamábamos), ¿qué me dicen de la ética del rescate? Secuestro de Julio Iglesias Puga en 1981. La familia pagó (lo que desmiente que con los terroristas no se negocia), y en paz. ¿En paz? ¿Es lícito, dicho en bíblico, echar unas monedas a un tesoro que se sabe destinado a más secuestros, más bombas y más disparos? Casi todos los secuestrados se declararon creyentes. ¿Ninguno pensó en ser mártir, morir antes de manchar su conciencia con sangre inocente? Guzmán el Bueno. Ahí tenéis mi puñal. Y que pase el siguiente.

Los chantajes al Estado provocan parecidas reflexiones éticas, directas al corazón y a las razones del Gobierno y a la Razón de Estado. 1996 y 97. José Antonio Ortega Lara y Miguel Ángel Blanco ¿no se merecían, si quiera, un plazo abierto para tratar el tema del acercamiento de presos? Al Estado, a la ciudadanía, no se nos consultó. El Gobierno aplicó su libro de estilo. No se negocia. ¿Y si el secuestrado, en vez de concejal o funcionario de prisiones, hubiera sido el Rey o el Príncipe? ¿Seguimos, o ponemos ya los puntos suspensivos?

En lo de Hipercor, ¿por qué no se atendió el aviso de bomba? El etarra Troitiño hizo hasta tres llamadas desde una cabina, dirigidas a la Guardia Urbana, al mismísimo Hipercor y al diario Avui. Artefacto explosivo. Cualquier instituto de secundaria, en época de exámenes, recibe amenazas de bomba. Será de coña, amigo, pero hay que cumplir el protocolo. Policía, desalojo. La Dirección de Hipercor no lo cumplió. 21 vidas, 66 víctimas. Si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero.

Desde el Pacto de Ajuria Enea (1988), Psoe y PP no han hecho más que agrandar en su favor la brecha institucional entre ellos y cualquier otro concepto de Estado. La prueba fue Rubalcaba reflotando la monarquía. Y ahí nos duele, diputado Pedro Sánchez. Que en vez de denunciar los Pactos de la Moncloa, de 1977, usted también votó al Rey y con un argumento realmente encantador (de serpientes): la Corona, garantía de España, España, España. Hay que acordarse del cartel o póster Amnistía, de Juan Genovés, antes titulado El Abrazo. Igual que Libertad sin ira fue el himno de la Transición, Genovés pintó en aquella gabardina y esos brazos tendidos la Reconciliación de las dos Españas. Visto lo que han sido memoria histórica, justicia universal, Otan, no, bases fuera o república federal, cuarenta años después, lo que representó Genovés fue, más que el abrazo, el beso del Biparty.

A partir de ahí, la mitad de lo que hablamos de Eta es lo que quieren que hablemos. Porque, vamos a ver, ¿qué mérito tiene ser víctima del terrorismo? Dicho sea por los altos aires institucionales que se dan las organizaciones de víctimas del terrorismo. Cobrar del Estado pensiones o indemnizaciones públicas debería ser incompatible con el ejercicio de políticas de partido, privadas. El PP se les queda corto y ahora resulta que Podemos es cómplice de Eta. ¿Dónde hemos visto esa película?

La relación de Víctimas con Eta y el separatismo es un largo síndrome de Estocolmo. Víctimas necesita a Eta como el Panda, a los virus, como el golpista, al desorden o como el militar, al conflicto, aunque no lo digan. Se vio cuando los atentados de Atocha de 11 de marzo de 2004. ¿Que José Mari [Aznar] y la Guerra del Golfo tienen algo que ver? ¡Quita, mujer, que eso es cosa de la Eta! Y creyeron que el Psoe pasaría por el aro. Solo que en tres días habría Elecciones Generales y en la calle era muy potente el grito de No a la guerra, así que al Psoe no le interesó esa vez salir en la foto comiéndose el pico con el PP. Te dejo, mi amor, ahora vuelvo. Si no, nos hubieran vendido la misma burra que venían vendiéndonos PP, Psoe y sus subproductos como Rosa Díez desde el País Vasco desde hacía años. España, España, España.

Cuando Esperanza Aguirre y el coro de los fachas que cantan a las urnas quieren manchar al recién nacido Podemos con historias del pasado, que es su pasado, lo mejor que hacemos es no dejarnos ni besar ni abrazar ni tocar. Saber, sabemos. Querer, queremos. Poder, Podemos.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 5 de agosto 2014

PODEMOS

PODEMOS

Me preguntan en Elcano por Podemos. Miren ustedes. El medio es el mensaje. Como expresión, cualquier fenómeno Podemos es interesante. Como organización, ya empezamos con los problemas: liderazgo, ejecutiva, financiación, escaños, militantes. Si el mensaje de Podemos no se impone al medio  que es la política convencional de territorio, elección y democracia, Podemos no podrá nada. La única estrategia de Podemos sería cuestionar el principio de representación que divide en dos a la ciudadanía, en electores y elegidos, cuestionar las fronteras, y las del mapa de España, y negar de una vez una administración (o democracia) que no responde a la estadística, y esto se vería en justa proporción a una población representada por riguroso, vinculante y transitorio azar. Cualquier política basada en unas ideas, en un programa y en unas personas, antes o después acaba pidiendo adhesiones, lo que se presta a manipulación y a culto a la personalidad. Hasta ahora, los partidos progresistas han querido insuflar en sus clientes naturales (mujeres, trabajadores, minorías) unas ideas tenidas por avanzadas. Pero la prueba del fracaso son las ideas convencionales, religiosas, marujonas o futboleras, de la mayoría de esa población, que por algo elige banqueros, actores, esposas, viudas o registradores de la propiedad para ponerlos al frente del Estado. Dejemos las ideas y vamos a hablar de números. En adelante, con que la política refleje lo que somos y cuántos somos, no lo que pensamos, con que ponga y quite de la cosa pública como ya se hace de las juntas de vecinos, jurados populares o mesas electorales, que van por toca, el resultado tendría la fuerza y la lógica suficientes para abordar la cuestión palpitante que, por supuesto, sigue siendo la economía y el reparto del tiempo libre y la riqueza. La política, como la amistad del socio estafador de los Faemino y Cansado, se la pueden meter por el culo.

Librería Elcano. Sanlúcar de Barrameda.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas en Tinta de calamar, 2014
Próximamente, en Ediciones En Huida

Un día los padres

Un día los padres cogen el petate, y se van. Joder, que aquí nos vamos quedando huérfanos. Las madres que han ido menos por la taberna y están hechas a cuidarnos nos duran más, pero también se irán. En días así vemos que pasan varias cosas. Que somos los siguientes y nos iremos detrás. Que hay que saber irse con dignidad y elegancia y sin hacernos imprescindibles. Y no es tan fácil. No es fácil superarnos cuando nos creíamos los mejores. Cojamos el petate. Vayámonos sin ruido, discretos y cumplidos. El mundo estaba hecho una mierda y ya no había mucho más que ver, pensó el difunto inteligente. Pastillas, analíticas, reproches, que si no te cuidas, que si quién te va a cuidar. No vales nada si no puedes cortarte tú mismo la uña del dedo gordo del pie. Un hombre no vale nada cuando rifa su orina sobre un triste escenario. Criando pelos en las orejas y en las narices. Que no nos pase nada en vida como si estuviésemos muertos. Dichosa edad que no nos toca las pelotas. Hice lo que pude. Soplad por mí las velas. Pensad en mí de vez en cuando. No me esperéis a cenar.

/ Daniel Lebrato por Manolo Ortega, a Tete, Ale, Virginia y Belli /
(más…)