VENEZUELA

Venezuela

VENEZUELA

Hablamos del capitalismo como de un ente abstracto y sin dueños, cuando los tiene clarísimos. Distinto es que entre sí disputen unos sectores del capital con otros, que su reflejo en la política sea más o menos exacto. El capitalismo sabe cuál es su guerra y diseña su estrategia, aunque una táctica concreta, una batalla, no le salga bien del todo. En lenguaje militar, se llama táctica al método y, estrategia, al fin último que se persigue. En la noche del franquismo, nuestra estrategia militante consistía en aceptar la democracia (burguesa) antes de imponer una revolución (socialista) en la que todavía creíamos y, la táctica fue forzar la legalización de los partidos y sindicatos clandestinos, combinando métodos ilegales y legales, para el caso, copando cargos sindicales dentro del Sindicato Vertical o cargos de delegado de curso, táctica que en el PCE llamábamos salida a la luz. Quienes hemos conspirado una vez, conspiramos siempre, y nos queda cierto olfato para detectar el movimiento de las piezas en el gran tablero de ajedrez que es la inteligencia del mundo. Y no es paranoia sino seguridad que ciertas noticias con sus correspondientes estados de opinión (entradas, en el sentido informativo de la palabra) responden a una estrategia calculada, forman parte de un plan. Si fuésemos dueños del mundo (grandes empresas, grandes intereses) no íbamos a permitir que la historia se vaya de nuestras manos, y nos constituiríamos en grupo de presión. Al grupo de presión puede que se le escape prever catástrofes naturales como terremotos o tsunamis, o catástrofes a largo plazo que no impiden el beneficio a corto, como el cambio climático, pero aparte de eso, y dejándole cierto margen a Dios, por si existe y lo que pueda pasar, el capitalismo jamás descansa y es absurdo pensar que abandone el cuidado de lo que es suyo. Vámonos a la mano que mece la cuna entre España y Venezuela. En Venezuela no le va muy bien al capital, que prefiere otros gobiernos no exactamente chavistas ni bolivarianos, digámoslo así. Los fontaneros y los portavoces de ese capitalismo damnificado es normal que trabajen y se empeñen contra una política que recorta sus poderes y privilegios y es normal también que acudan a cualquier táctica para conseguir su estrategia. Lo que no es normal es la neura anti venezolana que ha prendido entre capas medias de la opinión pública española, gente sencilla a la que hemos oído despotricar del bolivarismo. A más PP en el Gobierno, más campaña contra Venezuela. Si en 2002 el PSOE se diferenciaba del PP, ahora se identifican. Ahí están las descalificaciones a dirigentes de Podemos que han pasado por Caracas. Y si un etarra ha corrido a refugiarse hasta allí, no le faltan titulares en prensa. Y ahora viene la pregunta: ¿quién gana con esa campaña contra Venezuela? Como quien hizo la ley hizo la trampa, proponemos a ustedes el siguiente razonamiento circular. En plan actividades de colegio, pueden ustedes ir respondiendo sí a cada paso, si están de acuerdo, claro:

Quien hizo el capitalismo hizo la democracia.

Quien hizo la democracia hizo las dictaduras.

Quien hizo la dictadura hizo los países comunistas (que comunistas nunca fueron).

Quien hizo los países comunistas hizo el comunismo.

Quien hizo el comunismo hizo el anticomunismo (en el que, tantos años después del Muro de Berlín, insisten y ahí seguimos).

Y quien hizo el anticomunismo hizo el capitalismo agradable a la opinión de quien podría o debería estar en contra del capitalismo.

Aquí y en Venezuela.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 22 del 6 de 2015

Próxima entrega: ¿Por que no te callas?

EL HUMOR

EL HUMOR
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Venas que humor a tanto fuego han dado. Lo aprendimos en Quevedo. El humor es líquido, por algo nos meamos de risa. Y tiene color, blanco o negro. Humores los hay buenos y malos, pero han triunfado los buenos. Como la suerte, que se sobreentiende que es buena. Si no andan buenos nuestros humores, líquidos que rigen y mandan en el cuerpo, no estamos para bromas. Y, junto al estar, el ser y el tener sentido del humor. La palabra sentido mezcla una emoción con un proceso fisiológico (los cinco sentidos), sin que falte el entendimiento o la razón: las cosas tienen (o no) sentido. Si el sentido de la vista, la visión, es algo muy concreto, el sentido de la vida ya se nos hace bastante más difícil saber lo que es. Y sin duda, de todas las acepciones de sentido, la más infalible es la que se da en geometría o en dinámica: cada una de las dos orientaciones opuestas de una misma dirección. No basta con tener sentido del humor; hay que ejercitarlo y puede que un chiste lo pillemos en sentido contrario. Y lo más gracioso es que todo se explique por el equilibro de líquidos en nuestro organismo. Por eso, para decir que alguien está de mal humor acudimos a la leche que mamó: está de mala leche, o a la sangre que decía Quevedo, pero en mala: tiene muy mala sangre. Humor que hace daño no es humor. La broma, unidad mínima del humor, es derecho del receptor, como el piropo. Y nunca con personas de rango inferior. El profesor, que no se meta con un alumno ni el marqués, con la criada. En cambio, una pareja que no sonría o no se ría junta es difícil que cuaje como pareja. Otra vez Quevedo. Hasta que dos se han peído [y reído, decimos nosotros] juntos, no se tiene por cierto su amancebamiento. Por justicia poética y social, los pequeños podemos ridi‑ [que viene de reír] ‑culizar a los grandes, instituciones o personas públicas que, por serlo, están expuestas al zarpazo del humorismo. Es lo que hizo la revista El Jueves el miércoles 18 de Julio de 2007. El presidente Zapatero había anunciado un cheque bebé de 2.500 euros por cada nacimiento o adopción. En respuesta, El Jueves publicó en portada una viñeta del príncipe buscando el plus de natalidad con su chica en la cama. La Audiencia Nacional ordenó, a petición de la fiscalía, retirar la revista de los quioscos y prohibir su difusión por un delito de injurias a la Corona. No se sabe qué imagen ofendió más del príncipe, si la de follador o la de zángano, con ese bocadillo que le hacía decir: Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida. Vayan a Injurias a la Corona, en la Wikipedia, es divertido. Sentido del humor tuvo que echarle el rey a la pitada que le dieron al himno en la final de Copa en el Camp Nou. El público abuchea o silba lo que le parece, y aguantar la bronca es parte del oficio; otras veces aplauden. En 2004 Javier Krahe fue acusado de un delito contra los sentimientos religiosos por su participación en un vídeo con la receta para cocinar un Cristo crucificado. Finalmente fue absuelto considerando que el vídeo podía ser ofensivo, pero no un delito. Esa diferencia entre ofensa y delito es muy interesante. No podemos ofender a personas pero sí a instituciones que se meten en nuestra vida. En el partido entre Barça y Athlétic, se veía venir la pitada. Ni dejaron jugar el partido en Madrid ni estaban por resolver la cuestión catalana. Con su pitada, la grada le decía a los símbolos de España: tú no me escuchas, yo no te escucho a ti. Si la monarquía, que no ha sido votada, es una imposición, también lo es la omnipresente Iglesia católica que se inmiscuye a todas horas en nuestra vida abusando de su influencia en el Estado. Si la Iglesia renunciara a su protagonismo (hasta la chorra encíclica de Francisco I quieren hacernos creer que es el no va plus de la ecología), la Iglesia se libraría de nuestras irreverencias. Sin la vida de Cristo no habría vida de Bryan. El argumento de que no se puede ofender la sensibilidad de los creyentes es absurdo. Sevilla y Betis tienen sus creyentes y qué diremos del pueblo de Lepe si a cada chiste de lepero pusiera una querella. Todos somos Charlie Hebdo, incluso quienes no compartan su sentido del humor. El humor, un día lo necesitamos blanco y otro, negro, pero el humor rojo, de reírnos de los grandes soberbios que nos tienen fastidiados, ese humor lo necesitamos como parte de nuestra escasa libertad de expresión. Y no nos vengan con Mahoma o Jesucristo. Si nos metemos con ellos, es porque ellos a través de sus fieles y portavoces nos tienen hasta los huevos o hasta los ovarios, su majestad es coja.

Daniel Lebrato, Ni cultos ni demócratas, 20 del 6 de 2015

FIN DE CURSO 2015

Daniel en chiringuito del Baluarte (2)FIN DE CURSO

Ha sido un año de emociones. Si nadie manda lo contrario, eLTeNDeDeRo cierra el curso político. Este nada humilde redactor tiene sobre la mesa otras tareas que habrán de aliviarlo de la pesada carga de los días. Lo primero en que me voy a ocupar son unos apuntes que me pasa Félix Morales Prado evocando los tiempos cuando éramos (yo, no él) gansos y gamberros. Tengo que perfilar ese ensayo sobre la lectura que lleva el horroroso título de Spoiler, Joaquín Soult, sin él querer, me lo sugirió, y, en fin, ponerme a mi literatura y a la ajena. Soy mal lector. Si alguien ha leído últimamente poesía o verso, algo que le haya gustado especialmente, que me lo recomiende, que también soy dócil de llevar. El martes que viene es noche de San Juan, la más hermosa del año. Después de esa fecha ningún príncipe como yo hace nada que no sea contemplar el largo y cálido verano. Todavía el curso pasado me fui de vacaciones sabiendo que, aunque solo por unos días, en septiembre tendría que volver. Este año, no. Mi cuentas con la enseñanza están saldadas. La última ha sido rechazar la invitación a la cena de homenaje de mi instituto San Isidoro. El director, Rodrigo Alba, me puso un cable hace nueve días diciendo: «Daniel, te he llamado varias veces al teléfono pero no está operativo. El día 25 de junio, celebraremos la cena de fin de curso y de homenaje a los profesores que se jubilan o jubilaron este año. Contamos contigo.» Le contesté, inmediato: «No asistiré a la cena de fin de curso y jubilaciones. Mi primera fiesta fue el jueves 16 de octubre con el estreno de Tinta de calamar en La Carbonería. A esa misma hora, la Dirección puso, y el Instituto se dejó poner, las reuniones de una evaluación inicial que lo mismo daba poner otro día. Daniel Lebrato no asistirá a ninguna cena de homenaje. Ese día tengo evaluaciones. Felicidades a quienes este año se jubilan. Del decíamos ayer, vamos pasando al ven y verás al alto fin que aspiro antes de que el tiempo muera en nuestros brazos.» Esta respuesta mía la hice circular también a mis colegas, y por si querían ponerla en el tablón de la sala de profesorado. Si alguien lo ha puesto, no lo sé. Sé que me contestaron Pepe García, que se jubila también, y Ana Ávila Álvarez, mi A al cubo, que siempre está en todo. El resto, silencio. Otra historia que tenía que cerrar ya se ha cerrado, la de mi familia, que empezó pronto hará un año. He dicho que cierro el curso político, no social ni diverso. Mi médico me manda parar y ser feliz aunque no lo sean el país y el mundo. Qué jodidos periódicos que hasta los nombres del universo parece que fueran suyos. El País y El Mundo. De la derecha espero cualquier cosa. Tiene muy mal perder la derecha. No me extrañaría que aprovechando el parón de agosto nos colaran sorpresas en el Boletín Oficial que luego en septiembre ya no tienen remedio. De la izquierda no espero nada, lo que quiere decir que si alguna alegría me da, eso que llevo ganado. A la izquierda dedico el último artículo de la temporada, Mayorías y minorías. No me queda más que obedecer a mi médico y pasármelo bien. Y deciros a todos que si pasáis por Sanlúcar o estás aquí en Sanlúcar de Barrameda, podéis echarme el teléfono, ese que mi exdirector dice que no está nunca operativo, 669823890. Aquí la Cruzcampo cuesta encontrarla bien tirada, pero el vino de manzanilla sabe a gloria bendita. Soy yo el que se va, vosotros seguís ahí para lo que queráis de mí, sea lo que sea. Gracias por vuestra atención y, sobre todo, por vuestra paciencia. He sido el Gatopardo.

Daniel Lebrato, 19 del 6 de 2015

mayorías y minorías

MAYORÍAS Y MINORÍAS

Nuestro ángel de la guarda se divide en dos. Un ángel de la mayoría, que evita que nos dispersemos demasiado, y un ángel de la minoría, que tira de nuestra individualidad, diría el tópico, para que no seamos todos iguales. El riesgo de las mayorías es caer en pensamientos planos, totalitarios. El riesgo de las minorías es apurar el victimismo para después virar a su contrario: el orgullo. ¿Qué mérito tiene y qué motivo de orgullo hay en ser gay? En derecho constitucional, muchas legislaciones se tienen por democráticas y, sin embargo, piden un mínimo de un 5 o hasta de un 10 por ciento para tener derecho a representación. ¿Se han parado a pensar la cantidad de opiniones y de perfiles humanos que caben en un 5 o en un 10 por cien? En España, el mínimo es del 3: ya quisiera un club tener una masa de seguidores de tres de cada cien españoles. En una reciente crisis dentro de una familia de ocho hermanos, siete contra uno, lo que más se oyó decir a la madre fue: hijo mío, te vas a quedar solo. El caso vale para ejemplificar comportamientos reflejos, gregarios, que son la base de grandes tareas colectivas, de grandes Fuenteovejunas, y de situaciones de acoso, de odio a terceros, a lo raro, a lo desconocido. Si en política es legítimo aspirar a la mayoría, en la vida social es un error elevar las vidas privadas, con sus creencias, ideologías y supersticiones, a categoría de públicas y colectivas. Ocurre cuando queremos que dineros públicos financien las corridas de toros, porque se consideren un bien cultural; la Semana Santa, porque es la religión mayoritaria; o las ferias, porque son intrínsecas a nuestro genio alegre, beneficiosas para la economía local. Las grandes pasiones o aficiones, en vez de ampararse en conceptos tapadera (costumbre, cultura, tradición o civilización), tendrían que ir pagando de su bolsillo sus puestas en escena y sus consumos. Yo, como contribuyente por la delegación de Hacienda de Sevilla, veo que parte de mis impuestos va a parar a los toros, a la Semana Santa, a la Feria, sin que, en mi declaración, Hacienda me pregunte qué obra social o colectiva quiero subvencionar. Por no hablar de que estoy sufragando los polvos enamorados de mi vecino con mi vecina, que se han apuntado al Plan de ayuda a la familia, ya van por cinco, tres hijas y dos hijos, y persiguen el sexto, que sea varón y que iguale la partida, para ir todos a colegios privados concertados, con mi dinero también. En precario el Estado del Bienestar, con mayúsculas, es urgente que cada quien se pague su bienestar, sus gustos y sus creencias. Y no hablamos de solidaridad ni de socorro social, sino de gastos festivos o cargados de ideología. Si hay tanto rociero, no ha de faltarle al Rocío para financiarse como evento que ha de cumplir una normativa (respeto al medio ambiente, las hermandades; derecho a manifestación, las procesiones; deber de no maltratar a los animales). Y en política, es de ley que, si un partido refleja el uno por cien de la sociedad, ese uno pase a ocupar el porciento que le corresponde en los órganos de representación. Y si hay que poner más escaños en la asamblea, se ponen. La política concebida como voluntad y representación no costará más por que haya más cargos electos. Al contrario. Inspirados en el bien común y en el servicio público, mismos valores cívicos que presiden la formación de jurados populares, mesas electorales y comunidades de vecinos, los cargos representativos nada tendrán que ver con el político profesional que conocemos. La estadística no es cara, los turnos al azar combaten lo que el poder corrompe, y combatir el culto a la personalidad ahorraría, nada más que en gastos de protocolo, millones al Estado.

Daniel Lebrato, Ni cultos ni demócratas, 19 del 6 de 2015

doble golpe de Estado en España

DOBLE GOLPE DE ESTADO EN ESPAÑA

A propósito del Acuerdo de Libre Comercio que se está cociendo en Washington, para Estados Unidos y la gran empresa comerse a Europa, el economista Alberto Garzón cita a otro economista, el alemán Friedrich List, que resume la táctica del ALC con esta imagen: quien alcanza la cumbre de la grandeza retira la escalera por la que ha trepado para impedir a otros trepar tras él. El Acuerdo de Libre Comercio (TLC o TTIP: Transatlantic Trade and Investment Partnership), ha pasado casi desapercibido en España. Una de las tentativas de acercarlo a la opinión quedó sepultada hace un año, en mayo de 2014, cuando PP y PSOE rechazaron la moción de Izquierda Plural de someter el TTIP a referéndum. El TTIP dará el mando legal de nuestras vidas a la Troika. [troika. En Rusia, trineo tirado por tres caballos y equipo político dirigente de la antigua Unión Soviética: Presidente, Jefe de Gobierno y Secretario General del PC.] En Europa, la Troika es el trío formado por Comisión Europea (UE), Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI), tres mosqueteros que por ahí fuera son cuatro: FMI, Banco Mundial (BM), Organización Mundial de Comercio (OMC) y agencias de calificación de riesgos (o rating). En el contexto de los rescates financieros de países de la Unión Europea, la Troika impone su política y, a cambio, el país recibe financiación del FMI o del BCE. Ahí se debate Grecia. El ALC regularizará los mercados de una forma sin precedentes, al tiempo que los gobiernos tendrán muchos problemas para legislar en pro de sus ciudadanos. La ALC es la burla de la aldea global: global, el gran capital y, aldeano, el resto.

Para que el golpe cuele, hace falta una clase política que lo encaje. Básicamente, se trata de aprovechar el discurso de que estamos saliendo de la crisis, para la derecha económica asegurarse su hegemonía mediante un truco que a muchos engaña: la necesidad de mayorías fuertes, frente a la inestabilidad que suponen pactos o coaliciones, que el presidente Rajoy ha llegado ya a llamar anti democráticas. Suponiendo que, en política, nos dividamos en dos (PP/PSOE; o tres, como mucho, sumando partidos nacionalistas), lo indudable es que la vida social no se divide en dos y que cualquier golpe a las minorías es un golpe al Estado. La ley electoral no es la Constitución, pero es ley orgánica, parte inseparable y previa, según quién vota y qué se vota. El PP no reúne las tres quintas partes suficientes para reformar por las buenas la ley electoral, así que lo hará por las malas, artimañas legales las que sean, en Consejo de Ministros y por decreto ley.

La jugada es redonda. La reforma electoral deja el Parlamento sin minorías molestas (no digamos anti sistema) y Parlamento y Gobierno darán el dulce sí al Tratado de Libre Comercio. Al lado del Mercado Mundial, yo, en El Jueves, y otros en otros mercadillos. Tenemos un futuro, unos huevos y unos ovarios, que nos los pisamos.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 18 del 6 de 2015

EL JUEVES DE SEVILLA INSTRUCCIONES DE USO

EL JUEVES (2)

La base del Jueves consiste en sacar la tienda a la calle tiendas que son tiendas todos los días del año, lo que quiere decir que cualquier día es bueno para venir a Feria. Se encontrará usted antigüedades, segundas manos en pequeños muebles, cosas, ropa, libros, discos, tebeos y un etcétera de rarezas. Lo que no hay en calle Feria es tiendas de Semana Santa, aunque al Jueves van a dar todas las glorias de Sevilla y se encuentran túnicas de nazareno, como después trajes de gitana para la otra Feria. Al Jueves conviene acudir con alguna motivación, por lo menos al principio, hasta que usted se maneje. Pensar en casa: me falta esto o aquello, algo raro que el comercio convencional no pueda ofrecerme. Como a los pícaros de Cervantes, no viene mal tampoco ir con un o una guía, alguien que conozca el tinglado y nos oriente. Si no, no pasa nada, cualquier usuario de rastros o mercadillos se maneja aquí perfectamente. La leyenda negra de los Jueves, de robados y de cuidado con la cartera y con el bolso, es como en todas partes donde hay concentración de gentes y hay miseria. Lo que más molesta la visita es la gente que va de paso, y tiene derecho, claro, y atraviesa la calle a ritmo de marcha y con perros, carros, carritos o bicicletas. Las bicis, ni aun a mano y en pie a tierra, no pintan nada en la bulla, salvo que la goma de las ruedas nos pinten de negro faldas y pantalones si nos rozan. El Jueves es muy sociable pero bichear los puestos es arte solitario. No hay dos personas que se interesen a la par por la misma mercancía. Horas, hay dos. Un turno de primera hora, que acaba en café y admite aguardiente o carajillo. Y un turno pasado el mediodía, que termina en Vizcaíno, en Remesal o en Casa Pepe, entre cervezas. A primera hora hay de todo y a última, la del remate, se consiguen precios tirados. No está bien buitrear a los amigos pero a ellos también les viene bien aligerar la carga de regreso cuando hay que levantar el puesto. La regla del regateo es pujar a la mitad. Si por algo le piden 100, no pague más de 50, salvo si es precio de anticuario, que son quienes mejor saben lo que tienen entre manos y podríamos ofenderlos malbaratando su mercancía. Si quien vende no tiene ni idea del valor de lo que vende, está usted de enhorabuena. Hable usted con los puestos. Pregunte y pida. Encargue. Y si tiene algo en casa que no le sirva, llévelo al Jueves y el Jueves se lo recicla. Compre o no compre, pásese por Padilla Libros en el número 4, donde verá cómo se hacen libros, y siga hacia la Cruz Verde y, desde allí, hasta Omnium Sanctorum y el Mercado. Detrás, tiene el palacio de los Marqueses de la Algaba, muy interesante y relajado Centro del Mudéjar, donde podrá usted hacer uso de unos lavabos públicos y unos servicios excelentes, y, dentro del Mercado, su maravilloso bar. En invierno hay que abrigarse y en verano es un corredor fresquito que no se encuentra en Sevilla. Es buen lugar para juntarse el grupo o la pareja y contar, entre cervezas y tapas, cómo ha ido la mañana, qué cosas hemos comprado. Yo debo al jueves la mitad de mi estampa. La Veloz, mi primera bicicleta, de frenos de varilla, la compré aquí. Mi querida Beatriz, que fue mi primer bastón. Mis cañas de paseo, mis pañuelos, mis chalecos, mis sombreros, mis gafas, mis alfileres y mis escuditos de lebrato, todo lo busqué en el Jueves y me lo puse encima, no lo guardé en el ropero. Así fui siendo como el patriarca, como el padrino, como el tito, como el abuelo, como el gitano, como el canijo y como el colega, parte de un mundo que en mí es tan falso, que parece auténtico. A eso se puede venir al Jueves, a desexistir perdido en tu circunstancia, por partes y con paciencia, de Jueves en Jueves.

Daniel Lebrato, La fiesta según Sevilla, 18 del 6 de 2015

enlaces: El jueves (1), fotos.

mientras por competir con tu maestro

jerez 11.03.87 ignacio espinajerez 11.03.87 andrés tudela
Tudela a Rafa Kings, como Cyrano
de Bergerac al joven de Valvert,
le da un repaso digno de volver
al cole a repetir el castellano.
Si Rafa hizo rabona, no me meto,
lo cierto es que está muerto de un soneto.

MIENTRAS POR COMPETIR CON TU MAESTRO
(versión completa)

Hablando de humor y como llevamos una semana muy seria, con esto del silencioso golpe de Estado que quieren darnos, eLTeNDeDeRo regala a su club de fans una muestra del mejor humor escolar que se haya visto jamás, y que acaba de publicar El Sobre Hilado.

Intervienen: el profesor Ignacio Espina (muerto en 2008) y sus alumnos Arturo Bouzas Giner, Bebo, y Andrés Tudela, Tudela. Corría el curso 86‑87. Estamos en el instituto Luis Cernuda, de Sevilla. En lo que duraban las clases de literatura, Bebo y Tudela se atrevieron a sacarle rimas jocosas, mayormente sonetos clásicos, a su profesor Ignacio Espina, que los adoraba. Entre los tres se cruza una correspondencia maravillosa muestra de literatura satírica con sabor a Góngora y Quevedo. Yo daba clases en el instituto de al lado (extensión del Cernuda, Ies número 20, La Paz, Salvador Távora). Mi periódico El Corcho (flota, flota y no hace la pelota) era hermano de The Fly, la revista tebeo de Tudela donde el vuelo de una mosca marcaba el vuelo de su instituto, del barrio y de la ciudad. A mis manos llegaron aquellos sonetos geniales y quise publicarlos en El Sobre Hilado, algo que Ignacio no quiso pero que, ahora que él no está, quizá publiquemos algún día Bebo, Tudela y yo (como corrector de pruebas). El caso es que, pasado el tiempo, Rafa Kings, exalumno de aquellos años, ha tenido un altercado en Facebook con Andrés Tudela a propósito del viaje de Felipe González a Venezuela y ha borrado a Andrés de su muro (FB llama muro, que suena tan feo, a lo que sería mural, o tablón). Rafa Kings quiso justificar su borrón y no se le ocurrió otra cosa que hacerlo, ¿qué diremos?, ¿en verso? Lo que sigue son los ¿versos? de Rafa Kings, los de Tudela, en respuesta, y los míos, comentando la jugada y cerrando terna. Yo llevaba años queriendo escribirles algo a estos dos gansos que han sido Bebo y Tudela y al trío de oro que formaron con Ignacio Espina, mi amigo, quien supo vencerles en todos los juegos florales que se echaron en vida. Va por los tres, y en homenaje.

MIENTRAS POR COMPETIR CON TU MAESTRO
(versión completa)

Contiene un soneto disponible en your name here,
con amplio repertorio de nombres propios profesor/profesora,
alumnos/alumnas.

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Daniel Lebrato, 17 de junio de 2015