¿Acaso no matan a los caballos? (Postal)

20150826 ANIMATION Encajonando a los caballos

Sabíamos que los toros han leído a Heidegger. Por eso aceptan encantados ser seres para la muerte. Lo que no sabíamos es que los caballos hubieran leído ¿Acaso no matan a los caballos? (novela de Horace McHoy que Sydney Pollack hizo película que aquí se tradujo Danzad, danzad, malditos). Porque parece que a los caballos no les gustan mucho las carreras de caballos, como aquí vemos en la cajonera de salida de las carreras de Sanlúcar de Barrameda. Cuenten cuántos peones empujan el culo del pacífico animal, mientras el juez de salida decía al fotógrafo: ¡Disculpe, usted no puede estar aquí! Después hablamos de los toros.

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EL JARDINERO INFIEL (RELATO)

Alameda de Hércules abril 2014 (4)

EL JARDINERO INFIEL

Uno de los géneros veraniegos entre quienes disfrutamos de segunda vivienda (a veces tan habitual o más que la primera) es la reunión anual de esta segunda comunidad. De las comunidades, ya sabemos por Álex de la Iglesia que concitan lo peor y más bajo de nuestro ser. Egoístas, insolidarios, a veces fachas nos volvemos tratándose de mi casa, mi entrada, mi escalera, mi garaje, mi silencio, mis vistas, mis niños, mimimí. Las comunidades de segunda vivienda suelen ser peores que las de primera, porque el bolsillo es más rácano; las exigencias, más arbitrarias y pasajeras, y la confluencia, más difícil por cuanto nos juntamos quienes usamos la casa todos los meses del año con quienes vienen en agosto y, el resto, o no vienen o la casa la tienen puesta en alquiler. Este propietario o propietaria de estación solo entiende de películas con destino a la playa o a la piscina, esos escenarios que en invierno cambian tanto. En mi comunidad los estacionales van a lo bonito y barato (y que lo bonito parezca caro) y los perennes vamos a lo práctico: que no se filtre el agua ni se inunden los bajos cuando lleguen las lluvias, que, por la humedad, no se vaya la luz y, con la luz, el portero automático, el motor del agua y el agua, ni las señales de radio tv o de internet. Mi comunidad se constituyó un verano y empezó muy fuerte optando por plantar especies vistosas y olorosas. El bando práctico no es que fuera enemigo de jazmines y jacintos, pero llegó el invierno y se vio que había que juntar para el ascensor, sótano, plazas de garaje y una conectividad tan lamentable que nadie sabe ni dónde está el cuadro de comunicaciones, ese que te pide la compañía que viene a instalarte la wifi o Imagenio y por dónde demonios va la fibra óptica. Frente a eso, los estacionales, con que la comunidad esté limpia y presentable cuando vienen, tienen suficiente. Lo cual se refleja en las cuotas. Nadie quiere pagar ni un euro más de lo que viene pagándose hace diez años. El caso al que vamos es que el bando estético cuenta con un propietario que es jardinero. (Debo aclarar: la comunidad tiene nombrado su propio jardinero, que no es él, naturalmente.) Este es un hombre que simplemente se aburre y busca quien también se aburra con él. Como siempre accede a una vecina o un vecino presidente, tesorero o secretario (a veces, él mismo) con firma en el banco, el hombre gasta dinero y planta o remueve tierras contando con que nadie va a estar en contra de esa adelfa tan bonita. En esta reunión última, una vecina estética que iba a estar ausente nos había dejado su voto delegado y el encargo de darle voz a una petición suya que venía a ser una especie de carta vegetal a los Reyes Magos: quiero que planten esto y aquello y lo de más allá. En atención a su ausencia, y solo por eso, su carta petición se leyó al empezar. Un vecino argumentó que, con todos los respetos, antes que plantas y flores había que arreglar lo de primera necesidad y todos, incluso el jardinero, estuvieron de acuerdo. Solo por delicadeza, y por no darle un áspero No a la vecina ausente, en acta se puso: “se acuerda por mayoría aprobar únicamente la planta de especies autóctonas”. Y ahí quedó: Sí a lo que buena y espontáneamente crezca y Sí a no gastar ni un euro más en viveros. Cuál sería nuestra sorpresa cuando, a la mañana siguiente, antes de ayer, vimos al jardinero infiel plantando novedades (curiosamente, en el jardín que da vistas al balcón de la vecina ausente) con ayuda de otro vecino bien intencionado. Y cuál sería nuestra sorpresa cuando, ayer, la secretaria nos mandó una rectificación al acta a propuesta del vecino bienintencionado (?), que dice literalmente: “Don Jardinero informa de la planta de una adelfa y seis nuevas especies en el jardín que respetan, en todo caso, el principio de cultivar únicamente especies autóctonas”. No sé si lo han pillado: primero interpreta positivamente la voluntad negativa de la comunidad; después se salta y no consulta con la nueva presidencia y por último quiere hacer pasar por acuerdo de comunidad lo que nunca lo fue. Para ello cortó y pegó en Word, y donde decía “5º. Doña Vecina pide que todos los vecinos comprueben el funcionamiento de su telefonillo”, les coló a la secretaria y a la comunidad este nuevo punto 5º, que hemos leído. Dejo a ustedes de contar los puntos del 1º al 4º de prioridad de gasto: obras y trabajos aprobados y aún sin realizar, el drenaje de la entrada y paso de coches, la conectividad. La cuenta del jardinero es: prevaricación (siendo él jardinero, él hace jardinerías), suplantación (del jardinero de la comunidad y de la nueva presidenta), malversación (de fondos que no son suyos) y falsedad en documento público. Éramos dos bandos, los estéticos y los prácticos, y ahora somos tres: el tercero, el del jardinero infiel. Si usted ha llegado leyendo hasta aquí, a lo mejor le interesa saber su nombre. Mañana sale.

eLTeNDeDeRo, 26 del 8 de 2015

Sanlúcar tiene un olor especial

20150824_ANIMATION Fuente del Cabildo 20150812 Fuente del Cabildo, de limpieza (4) 20150813 20150812 Fuente del Cabildo, ya limpia

SANLÚCAR TIENE UN OLOR ESPECIAL

No todo huele a bodega ni es manzanilla todo lo que reluce. Prometí a Maestro Liendres un punto de vista sobre los malos olores en Sanlúcar de Barrameda, y me he dado cuenta de que el tema está muy visto, muy traído y llevado a plenos municipales, a medios de comunicación, a páginas de interés medioambiental. Sin contar los contenedores de basura, que a veces huelen, hay en Sanlúcar tres focos perennes de mal olor: la estación depuradora, el vertido de aguas pluviales y las alcantarillas. La depuradora huele mal porque no le echan la química necesaria, las pluviales porque el tanque de tormentas esté infrautilizado y las alcantarillas porque el sistema de sellado se queda seco y por ahí sale un olor a cloaca que los afectados tratan de evitar como buenamente pueden: desde un cartón pegado con cinta de embalaje hasta ingeniosas planchas metálicas que tapan los sumideros en zonas peatonales. En los tres focos de mal olor se juntan un problema económico (las obras de infraestructura y las sustancias depuradoras son caras) y un problema político (con Aqualia hemos topado), con el consentimiento vecinal, porque al final no pasa nada que no dejemos que pase. Un pueblo que tiene en su himno el ¡andaluces, levantaos!, si no se levanta, qué quiere. Locales comerciales del centro peatonal, no he visto que ningún día señalado hayan dejado Sanlúcar sin tiendas ni bares ni cafeterías ni helaítos en protesta contra los malos olores. ¿Se imaginan, aunque solo sea un día, una plaza del Cabildo en huelga de veladores? Locales comerciales del Mazacote, de Espíritu Santo, vecinos de las Piletas, de Capuchinos, ¿cuándo la protesta? Gente que paga sus impuestos, ¿para cuándo el movimiento ciudadano? Mientras la voz de la conciencia la muevan cuatro ecologistas, tres partidos en sus promesas electorales, y el resto siga con lo bien que se bebe y se come y se vive en Sanlúcar, lo mejor del mundo, tendremos peste para rato. Verás el día que venga su majestad Felipe VI cómo la depuradora no huele y cómo le alfombran las calles para que doña Letizia no pierda sus tacones y su nariz ciruplástica. Es lo que dice otra leyenda de Sanlúcar. Que cuando baja el presidente del Gobierno hasta Doñana los moquitos se los fumigan y a los demás, que nos vayan dando. Aután, naturalmente.

Daniel Lebrato, WordPress, 25 del 8 de 2015

Serie Alcantarillas.

Animación Fuente del Cabildo.

Daniel Lebrato en acuarela (Postal)

2015.08.18. Daniel Lebrato por Alicia Domínguez Albarrán acuarela 18 08 2015

En materia de poses cara a la galería hay siempre un componente de vanidad, que nos empeora, y una bondad en la mirada del otro, que nos mejora. El otro en este caso es Alicia Domínguez Albarrán. Ella me hizo esa acuarela, que tiene algo de caricatura, sobre una foto y sin yo saber que me la estaba haciendo: –Para tu jubilación. Fue su regalo. Hoy, debidamente enmarcada, forma pareja con otra acuarela que le hizo a Pilar. Las dos presiden el interior burgués de nuestro apartamento en Sanlúcar. Octavio, viejo y mascota, mira con celos los nuevos cuadros intrusos. A estas alturas de mi vida, y casi siempre sin posar ni yo saberlo, he sido objeto de la curiosidad de Álex Olguín (de Estilo Urbano), Caos54, Chiri Acosta, Clarissa Jacks, Cristina Tapiador (alumna mía), La Niña Chary, LeMonge, Manuel Benito del Valle o Pepe Ortega, que forman mi Galería. Muchos son para un único personaje. Sobre ese asunto, yo escribí un autorretrato cuando mi libro Hacia, que dice así:

Lo has leído en autores más sabios y respetables:
el aire de extrañeza de quien se mira al espejo
y no se reconoce, como dudando si es él
quien tose, quien asoma tras las ojeras. La idea
no está mal. Sin embargo, tú cultivas sin escrúpulos
la impostura que alguna vez, Manolito y el lobo,
será más cierta, y haces del espejo un camerino.
Negándote, te afirmas: no se visten los actores,
se disfrazan. Quien no te conoce piensa: «de otro»,
y no: no hay más papel que al que das vida, el que detrás
del vaho te devuelve y te sostiene la mirada.
Celebras los chalecos y el sombrero y el bastón
que presumido eliges antes de que todo sea
verdad, verdad el lobo.

[AFTER SHAVE] en Hacia.

Galería de fotos.

SIETE LECCIONES DE GRECIA

¡Grecias!SIETE LECCIONES DE GRECIA
(ESCUELA DE VERANO)
Ilustración de Rafa Iglesias

  1. Las personas, y las naciones, no debiéramos tener ideas que no podamos pagar, en el doble sentido de costear y de correr con las consecuencias. Que otro pague lo que valen mi vida y mis ideas equivale a que otro pague mis copas. Y la mayoría es neurótica. Para pedir somos sociales, socialistas, pero a la hora de pagar somos individuales, de nuestro bolsillo. Si yo me he bebido dos cañas, ¿por qué tengo que pagar a medias o hacer fondo común con quienes se han bebido cuatro o cinco?

  2. Grecia 2015 ha sido de ideas y las ideas se pagan A Grecia se le ocurrió la genialidad de no pagar a la Troika y para no pagar a la Troika tienes que poder pagar las pensiones, los sueldos funcionarios, el Estado. Grecia frente a la Troika tenía la misma fuerza que el chaval que se enfrenta al padre que le fija la paga y le da de comer. Si el padre le corta el suministro, se acabó la rebeldía. Salvo si el chaval se emancipa, claro.

  3. Por las razones que sean, Grecia no ha encontrado comprador. La prensa ha hecho de la deuda la clave, cuando sabemos que la deuda también se compra, como se compran empresas hipotecadas o incluso ruinosas. Mientras el juego sea Grecia Troika, el partido va a terminar siempre, arriba o abajo, lo mismo: es el monolenguaje de la deuda, de la moneda (dracma o euro) y del rescate, eso que en España la política rosa llamó ‘hacer los deberes’, pagar las copas: –Grecia, guapa, ahora te toca a ti ‑dice Rajoy, el registrador de la propiedad.

  4. Lo que no sabemos (pero sospechamos) es por qué Grecia no ha encontrado financiación. Hablamos de capitales o fondos de inversión yanquis, europeos, de Rusia, Japón o China. El puerto del Pireo ya es de capital chino, no sería cuestión de calidad sino de cantidad. La rebeldía de Grecia, al depender de la paguita de la Troika, tenía las horas, y las del referéndum, contadas, lo cual nos lleva a repensar los bloques, ya sin Muro de Berlín, y a propugnar la neutralidad real, económica, es decir salir del monocultivo de un único bloque para hacer política y negocios con el bloque que más interese. Apuesto que Obama o Merkel han dicho a Putin, quizás a cambio de no intervenir en Ucrania: ni un rublo a Grecia.

  5. En España, cualquier programa progresista será de humo si España sigue teniendo al bloque Troika como único operador (monoparental). Y aprendan sus señorías de Tsipras, seguramente un buen hombre, y pregúntense, con Varufakis, el Bienestar, quién lo paga. Porque becas, ayudas, pensiones asistenciales y conservatorios valen una pasta y las clases tenientes no es que no quieran pagarlo (que nunca han querido), es que no tienen (sin coyuntura que les merezca) por qué pagarlo. Distinto es cuestionar las clases sociales. Mientras la Historia no mande otra cosa, ellos son la clase.

  6. ¿Quién pagaba el Bienestar de la clase obrera española? La clase obrera del tercer mundo, colonizada por EEUU y por la vieja Europa. Hacerse el sueco era el sueño sueco. Aunque al comienzo de la crisis quisieron dárnosla con que si la burbuja inmobiliaria o que si estábamos viviendo por encima de nuestras posibilidades, nuestro Bienestar lo estaban pagando países del tercer mundo, hoy segundo o emergentes: sus clases trabajadoras, jodidas por sus materias primas y jodiéndose en sus condiciones de trabajo o emigrando al primer mundo, y, las clases capitalistas, reservando a nuestras clases trabajadoras lo mejor pagado de la cadena productiva. Es todo. Los señores de la Bolsa siguen y el mapa mundi va cambiando: la hora de trabajo en Brasil, India o China se paga un poco más que antes y, por tanto, se vive algo mejor y en España se paga menos y se vive peor.

  7. Recordarán el Coyote y el Correcaminos. El coyote, ciego por cazar un correcaminos que lo chulea, ¡mic, mic!, no ve que la carrera lo lleva de cabeza al precipicio, en dos viñetas: al ralentí, cae en la cuenta de que se va a estrellar y, a velocidad de vértigo, se estrella. Otra variante pinta al muy animal al filo de un acantilado de perfil cóncavo, y es el relieve el que se viene abajo dejando al coyote, otra vez, con el dibujillo al aire. Igual pasa con las ideologías, posturas, creencias y apariencias de las de antes de la crisis del Bienestar: que caigan es cuestión de tiempo.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 22 del 8 de 2015

El exilio y los caballos (Postal)

DL con Dani López Cantero foto Daniel Chiri Acosta Sanlúcar agosto 2015

EL EXILIO Y LOS CABALLOS

Han vivido la aventura del exilio, dice la voz en off que anuncia en Cuatro un documental sobre el exilio español. Al final, va a resultar que el exilio fue un deporte, de alto riesgo, eso sí, pero un deporte. Si no, ya me dirán a qué viene eso de ‘aventura’. ¡Venga, cariño, coge lo imprescindible que nos vamos de exilión al Sur de Francia! La ética periodística está complicada pero lo peor es el ejemplo que da, la ideología que difunde, el juego a quién se lo hace. Para frivolizar un poco, expongo a ustedes la foto de verano que nos hizo a dos danieles otro Daniel, Daniel Chiri Acosta, fotógrafo para las Carreras de Caballos de Sanlúcar. La ética del periodismo gráfico no varía por fotografiar personas o caballos. Algo caballos somos nosotros, Daniel López Cantero y yo, y algo personas son los caballos.