Luis García Montero, acusado de paglio.

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LUIS GARCÍA MONTERO, ACUSADO DE PAGLIO


La revista eLTeNDeDeRo pone de relieve
el peso de Gian Franco Pagliaro y de Paul Éluard,
en Democracia,
presunto poema que Luis García Montero
va paseando por España
como si fuese suyo.

¡Como si fuese suyo,
y antes la mariposa,
fue su capullo!

Léalo en eLTeNDeDeRo

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La cerveza en los bares (a vueltas con la exclusividad) (Postal)

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con Kisco Caro, en Trebujena, enero de 2003

Kisco Caro escribe a eLTeNDeDeRo:

Es falso que los industriales de las marcas de cerveza obliguen a no tener otras marcas de botella. La ley lo prohíbe, es incluso denunciable. Cuando hacemos un contrato de exclusividad con un bar, informamos que puede vender hasta un 25% de otras marcas y hasta enfriarlas en el aparato de frío de la cervecera. Quien no sirve Cruzcampo, ni en cañas ni en botellín, es porque no le da la gana. La mejor forma de responder a estos “profesionales” de la hostelería (que no cuidan lo más importante de su negocio, que es la clientela) es cambiar de lugar. Por suerte, en nuestra zona existen centenares de establecimientos que sí cuidan nuestro paladar. Si un “hostelero” es capaz contracorriente de poner una cerveza dulzona, que no gusta a la mayoría de la parroquia, solo por el hecho de ahorrarse unos euros, qué no será capaz de ahorrarse en el solomillo, en el pescado o en los tomates. Me huelo que hará lo mismo: ir a lo más barato del mercado. Y, como todos sabemos, lo barato va directamente proporcional con la poca calidad. Mi consejo es mudar de barra, y a disfrutar.

Manuel Francisco Caro (manuelfco@carodistribucion.com) 03/08/2015 a las 16:31.

Respuesta a la postal Litrona.

Versos son amores

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VERSOS SON AMORES (Sobre un poema de Luis García Montero)

Comentario de texto. Democracia, de Luis García Montero, de su libro Vista cansada (2008). LGM parafrasea el Padrenuestro: ‘venga a mí tu palabra’, por ‘venga a nosotros tu reino’. La técnica general es de Paul Éluard en el poema Liberté (1942), que pueden leer en francés, en traducción de Jesús Munárriz y oír interpretado por Nacha Guevara, con letra más combativa del italo argentino Gian Franco Pagliaro. En los tres casos, la palabra tema (libertad, democracia) actúa de receptor. Mientras escuchan a Nacha Guevara, comparen sus señorías a LGM contra PE. Hay color. Y, más aún, con Pagliaro.

Luis García Montero, Democracia (2008) Paul Éluard, Liberté (1942)
  [y otras notas]
Venga a mí tu palabra
en los labios abiertos que me buscan
para morder la rosa de los amaneceres.
Venga a mí,
en los ojos del joven que levanta la mano
y pide la palabra,
y confía sin más en las palabras.
Por los años prohibidos,
por las mentiras tristes que manchaban el aire
como pájaros sucios,
por los que se levantan con frío en las rodillas
y por el exiliado que regresa,
por su recuerdo herido al bajar del avión,
venga a mí tu palabra.
A mí,
que quise hacerme hoy
en primera persona del futuro perfecto
con un libro de amor en el bolsillo.
Por los libros de Freud y de Marx,
por las guitarras de los cantautores,
por los que salen a la calle
y no se sienten vigilados,
por el calor del cuerpo que aprendí a respetar
mientras lo desarmaba con mi cuerpo,
por los ojos brillantes
de los antiguos humillados,
por las banderas libres en las plazas
igual que peces de colores,
por un país altivo,
mayor de edad, pero con veinte años,
por los viajes a Londres y a París,
por los poemas de Cernuda,
venga a mí tu palabra.
Tu palabra más limpia, más alegre,
porque es el tiempo alegre de las palabras limpias.
Los buitres han perdido su carroña de miedo.
Parece que no tienen donde ir
y vuelan a esconderse,
a esconderse,
muy lejos de nosotros,
en la tumba más fría del pasado.
nací para conocerte / escribo tu nombre
en los labios entreabiertos
alba a bocanadas
mi, mi, mi…
en cada mano tendida
[Blas de Otero]
escribo, escribo, escribo…
épocas del año [y algo de Luis Cernuda]hermoso pájaro que canta

[estampa de Rafael Alberti]
nací para conocerte / escribo tu nombre

en las páginas leídas
en las páginas leídas
por encima del silencio
en los sendero despiertos

en toda carne acordada
en mi cama concha abierta

en las plazas desbordantes
en campanas de colores

[España: 1978‑98. LGM: 20 años en 1978]

en las páginas leídas
nací para conocerte / escribo tu nombre
tu nombre
tu nombre

en el peligro que huye

Ficha técnica. Acumulación de versos libres de disciplina estrófica, no por versolibrismo. Domina el ritmo imparisílabo (7, 11, 7/7). El tema es amplio, interesante a una comunidad. La hechura viene del surrealismo, pasa por el corazón de la poesía hispanoamericana (Benedetti, al máximo) y afecta al hígado de cantautores. El poema ya era malo en 1975, pero en 2008 (66 años después de Paul Éluard) y en 2015 (a 40 de Franco), vista la democracia efectiva conseguida en España, el poema da en poemoma con metástasis de propaganda. Almudena, hija, hay que amputar.

Daniel Lebrato, eLTeNDeDeRo, 5 de agosto de 2015. Viene de Postal

Luis García Montero (Postal)

LUIS GARCÍA MONTERO Y LOS TRES PODERES
Políticos, artísticos y periodísticos

Luis García Montero por Ifigenia Bueno Bordell

De espaldas, Felipe Benítez Reyes (foto: Ifigenia Bueno Bordell)

No recuerdo ni un solo verso de Luis García Montero. Lo que quiere decir: un verso de un poema inolvidable. Supongo que LGM ha sabido estar a la hora adecuada en el sitio adecuado, y con esos mimbres se ha construido y lo han construido. En cuanto a la vena cívica, de ideas y militancia en las ideas, no sé qué aporta LGM. Su partido ha cometido tres errores de garrafa. Primero, usurpar como nombre propio un nombre común: la izquierda unida. Segundo, tapar la mala conciencia del PCE, partido que ha atrofiado el comunismo utópico. Y lo tercero ha sido no verlas venir cuando el fenómeno (no el partido) Podemos apuntaba acabar con la Constitución de 1978 y con el triángulo PP, PSOE y Casa Real. ¿Tenía IU algo mejor que ofrecer? ¡Luis García Montero! Stéphane Hessel, el de Indignados (2010), sirve de ejemplo de incardinación entre un pensador y su época. Eurocomunismo y Estado (1977), de Santiago Carrillo, anticipaba el vaciamiento de los partidos comunistas. Cada lector podría poner ejemplos de libros de opinión que han cambiado la suya. Como poeta o como intelectual, ¿cuál es El valor de la palabra de LGM? De momento, el gran libro de la posteridad no recogerá ni una sola palabra ni una sola idea generadora y fecunda firmada por este hombre. Lo cual no es grave, nos pasa a casi todos: lo que no tenemos es la puesta en escena, el club de fans, ni sus ciento treinta mil votantes. De cuanto expresó LGM, me quedo con dos perlas. Una, lo del deber cumplido, lo del deber bien hecho, antes que el compromiso y la intelectualidad. De acuerdo. Antes que ser de izquierdas o progresista o comprometido con el cambio y las ideas sociales hay que ser bueno en el oficio. Lo malo es que esa bondad eficiente ignora la división social del trabajo. Sé bueno, ¿en qué? Chupando pollas, y te sindicas como prostituta en el sindicato de las putas. O sin ponernos bordes. Sé bueno cargando bombonas, tirando asfalto, cuidando ancianos, bajando a minas, limpiando despachos, ¿seguimos? La otra perla fue cuando aseguró que sin poetas no habrá poesía. Todo porque un espontáneo, en el turno del público, había citado la rima de Bécquer como antídoto frente a la egolatría del artisteo y de la SGAE. Y es que estábamos asistiendo a una representación de las tres culturas sagradas como las tres religiones: las clases política, periodística y artística, los tres puntales de la democracia. De dos invitados que hablaron, uno fue muy bien respondido por Jesús Maraña, de lo mejor de la mesa, y muy mal por LGM, que se puso por encima del atrevido que había osado criticar el engreimiento de periodistas, políticos y artistas. A un segundo invitado, con menos imagen donde tanto importaba la imagen, el club de fans lo interrumpió directamente: que cuál era su pregunta, cuando no había que preguntar: el turno de palabra era para recoger opiniones, no necesariamente para preguntar. Los demócratas, eso tienen: que se ponen muy nerviosos. Lo más feo: la entrada de LGM en plan divo, entre apagado de luces, y la arrogancia del grupo acompañante sentándose delante en primera fila (algo que suele hacerse en este tipo de actos, pero para eso se reservan los primeros asientos, que no era el caso) sin ni siquiera mirar ni pedir la venia al respetable que llevaba un rato guardando su sitio. A mí me tocó Felipe Benítez Reyes, quien ni nos miró a quienes nos quitaba la vista. Lo mejor fue la organización por Librería Elcano. Un buen librero es el que, contra su interés, nos sirve para saber qué libro no tenemos que comprar ni que leer. El valor de la palabra. 15,90 euros. Palabra. Tampoco nos leeremos Vista cansada (2008), libro de LGM de donde salió el poema que cerró el acto, Democracia. Esa democracia tenía un pase en 1975. Todavía no se había desinflado el PCE (aunque Carrillo estaba en ello) ni Comisiones Obreras jugaba al bisindicalismo (aunque Marcelino Camacho se resistía). Había miedo a los cuarteles (hasta el año 81 ese argumento del miedo al golpismo estaría justificado) y no era rancia la Libertad sin ira que cantaba Jarcha. Pero escribirlo en 2008, 66 años después de Paul Éluard, poeta francés al que imita un pelín, y 33 años de muerto Franco (este serán cuarenta), y leerlo en 2015 como si fuese una cosa maravillosa, da para aplaudir, como aplaudimos, porque con ese poema se cerraba un encuentro muy cortito de exigencias donde lo mejor sería la manzanilla Solear que la mesa iba bebiendo mientras el público, a secas, feo detalle, como feo fue utilizar el encuentro para largar números atrasados y sobrantes de la revista tintaLibre. Hablar de democracia como algo terminado, y no en marcha y que se demuestra andando, es hablar de un régimen etiquetado. Nada más. ¿Qué fue de aquella Ley d’Hont, que fue de aquellos sufragios, que perdían? ¿Fue sino recuperarlos si pasado aquel listón se benefician? Que otro siga la crónica rosa de lo que se vivió en Barbadillo. Yo calé el chapeo, requerí a mi chica, miré al soslayo, fúimonos y no hubo nada.

El comunismo utópico

Utopía

DEL COMUNISMO CIENTÍFICO AL COMUNISMO UTÓPICO
Manifiesto comunista 2015

DILE (o DRAE): utopía o utopia. (Del gr. οὐ, no, y τόπος, lugar: lugar que no existe). Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación. VOX: Plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía. Proyecto, deseo o plan ideal, atrayente y beneficioso. Tomás Moro acuñó en 1516 utopía en una obra del mismo título en la que imaginó una isla desconocida en la que se llevaría a cabo la organización ideal de la sociedad. Bajo forma de aspiración íntima, ensueño o utopía, el hombre, simplemente por ser hombre, aspira a su plena felicidad.

En 1848, fecha del Manifiesto comunista, la inteligencia europea estaba marcada por un gran cientificismo. Con ese espíritu, Federico Engels acuñó el término socialismo científico (Del socialismo utópico al socialismo científico, 1880) para referirse al socialismo marxista, basado en el materialismo dialéctico, frente al socialismo anterior, desde entonces conocido como socialismo utópico: utópico en el sentido de irrealizable. Pero hay otros sentidos en utopía donde lo utópico, realizable o no, se asocia con el optimismo y la armonía, lo ideal, lo perfecto, lo justo, lo atractivo, lo proyectado, lo deseado, lo beneficioso. A la política que concita o reúne esas cualidades, bien podemos llamarla utópica, donde el adjetivo irrealizable será cierto si perdemos, si no ganan nuestras ideas, pero sería realizable si nos salimos con la nuestra, si conseguimos vencer (y eso es política: unir un proyecto a una acción). Lo que es seguro: para que se cumpla un sueño, primero hay que soñarlo. Si la izquierda o los de abajo o las fuerzas de progreso no van un punto por delante de la Historia, nunca serán protagonistas, y nuestra historia es la batalla por la igualdad, lema, de los tres que tuvo la Revolución Francesa, el más hermoso y el que no ha conocido el mundo, más allá de declaraciones sobre el papel. El reto del siglo 21 es hacer efectiva la igualdad y esa es la utopía comunista. El comunismo del siglo 20 fue el nombre de un producto final, nada que ver con Soviética, con Stalin, China o Cuba, ni con barbaridades totalitarias que el anticomunismo (este sí real, muy real) quiera echarnos encima. En cierta forma, la culpa ha sido nuestra por creer que el comunismo era la ciencia de la revolución, heredera infalible de Marx y Engels y de un lenguaje y unos métodos, los de la Tercera Internacional, totalmente desfasados en la era digital y de revolución científico técnica, cuando la revolución puede ser cuestión de darle a un me_gusta, a un sí o a un no, en nuestros teléfonos móviles. Pongamos el orgullo comunista al frente y por delante de las siglas que lo confunden o enmascaran. Sea por la utopía, por la igualdad, por la comunidad y por el comunismo.

Daniel Lebrato, Ni tontos ni marxistas, 3 de agosto de 2015

Bicicletas (Postal)

20150724 Las bicicletas son para el verano

Que las bicicletas son para el verano lo sabemos sin haber visto la película de Fernando Fernán Gómez. La palabra postal, de post, correos, es casi igual de hermosa que la palabra estampa, que viene de la noble imprenta. Correos, imprentas, arte de leer y de comunicar. Cuando el picudo rojo deja las palmas o los pies de las palmeras, las bicicletas vienen y dan a la estampa sombra y a la postal motivo: es verano en el hemisferio, hace calor y las bicicletas aprietan.