España, en clave frente antifascista: ¡Tarde piaste!

Españoles de tres mundos, con tres Españas en la cabeza:

La España A, la carca y reaccionaria España, ahora también fascista, en la que el PP marcaba su militancia

La España B o cara B de España: internacionalista de izquierda, marxista, roja o comunista

La España C, (ce de centrista): la intermedia o ni fu ni fa que quiso arbitrar y poner orden entre los dos extremos, más extremos desde que alguien condena el radicalismo venga de donde venga (la violencia, el terrorismo); sus santones laicos pueden ser Manuel Chaves Nogales, María Zambrano o José Ortega y Gasset.

Desde el viernes 23, día de Días, un fantasma recorre España aventado por una ultra de Vox contra Podemos y Pablo Iglesias: el fantasma del frente popular democrático o antifascista, de la España de izquierdas contra la España de derechas de Vox y Ciudadanos y del PP.

Y uno piensa: Pablo Iglesias Turrión, que hoy tiene 42 años y vivió a los 20 la caída de Pujol y del pujolismo como corrupción, ha navegado la mitad de su vida contra el derecho a decidir de Cataluña y contra la división en frentes de izquierda (porque tampoco, según él, era derecha, sino casta).

Referundismo, soberanismo, independentismo, todo es derecho a decidir que Pablo Podemos se ha pasado por el forro hasta igualarse a ojos del independentismo como un puro agente del unionismo, del españolismo o del nacionalismo español según Madrid:

—2015 (22 de junio). Unió abandona el Govern y se disuelve la federación Convergència y Unió (CiU).

—2015 (27 de septiembre). Convergència Democràtica y Esquerra Republicana de Catalunya firman Junts pel Sí, candidatura única a elecciones plebiscitarias.

Quiere decir: Pablo Iglesias, doctor en ciencias políticas y fundador de Podemos en 2014, seguía con su copla gente casta mientras propugnaba un vago referundismo dentro de un marco federal nunca ni muy explicado ni comprometido en programa para su coalición con el Psoe de Pedro Sánchez, o sea que el entierro de la izquierda iba en serio.

La lucha de Cataluña por su estatuto de Cataluña remonta a 2003, cuando tras 23 años de pujolismo cuaja un tripartito Partit dels Socialistes, Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya-Verds. 2003-21: veinte años (no es nada).

El tripartit se fijó como objetivo elaborar un nuevo Estatuto de Autonomía que fue aprobado por el Parlament el 30 de septiembre de 2005 con los votos de todos los grupos menos del Partido Popular. Eso llevó a la manifestación Som una nació i tenim el dret de decidir, convocada en Barcelona el 18 de febrero de 2006 por la Plataforma por el Derecho a Decidir y respaldada por ERC para oponerse a los cambios introducidos por el Congreso en el proyecto del nuevo Estatut. Esta manifestación está considerada como el punto de inicio del procés soberanista en Cataluña que culminó el 1 de octubre de 2017.

El referéndum se acabó celebrando el domingo 1 de octubre entre cargas policiales y presiones judiciales que a Pablo Iglesias y a Podemos dieron igual. En las primeras horas se produjo la intervención de guardias civiles y de policías nacionales en varios colegios electorales para intentar impedir la votación, y las imágenes de las cargas policiales dieron la vuelta al mundo. Según la Generalitat votó el 43 % del censo, con un SÍ del 90 % de los sufragios. Dos días después el rey Felipe VI calificó la actuación de deslealtad inadmisible a los poderes del Estado. Y ese mismo día 3 de octubre se celebró un Paro de País. El 27 de octubre el Gobierno acordaba la destitución de Puigdemont y de todo el Govern y la asunción de sus funciones, y Mariano Rajoy, asumiendo las del presidente de la Generalitat, convocaba elecciones al Parlamento de Cataluña para el 21 de diciembre. Poco después la Fiscalía General presentaba una querella contra Puigdemont y todo los consellers por la declaración unilateral de independencia, y, ante el Tribunal Supremo, contra la presidenta del Parlament Carme Forcadell y los miembros de la mesa por haber admitido a trámite la moción en la que se declaraba aquella. El 29 de octubre Carles Puigdemont y cuatro consejeros del Govern cesado marchaban a Bruselas, mientras el exvicepresidente Oriol Junqueras y el resto de consejeros se presentaron el 2 de noviembre ante la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, quien tras tomarles declaración decidió su ingreso en prisión incondicional.

Durante todo ese tiempo Pablo Iglesias y los suyos estuvo, estuvieron, desaparecidos. Ahora que él llama a la importancia del voto para frenar a la derecha, bien merece que le digamos: tarde piaste, Pablo.

Cuando oímos una queja o petición de auxilio algo tardías, solemos utilizar el dicho ¡Tarde piaste!, que habla de uno que tomó un huevo poco hecho y en el momento de pasar por la garganta el pollito sonó, lo que provocó el ¡Tarde piaste!. Y hay un cuento del Conde Lucanor que termina:

Si al principio no muestras quién eres,
nunca podrás cuando quieres.


Nota sobre Àngels Barceló: La senyora Àngels Barceló directora d’un mitjà de comunicació privat no tenia cap obligació de convidar a VOX. I aquest és un procés de blanqueig del feixisme q té conseqüències, també per a la senyora Barceló. Cadascú ha d’assumir la seva responsabilitat, i en té molta fa temps. @lluis_llach, Apr 24.

Nota sobre Pablo Iglesias: El desembre del 2017 @PabloIglesias deia cínicament que els independentistes havíem despertat el feixisme. Ara la temptació és dir-li a ell el mateix. @jaumeclotet, Apr 24.


Bibliografía recomendada:

—José Antonio Parejo Fernández, Señoritos, jornaleros y falangistas, Sevilla, Bosque de Palabras, 2008

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s