WHY NOT

Antonio Delgado Cabeza

WHY NOT
por Antonio Delgado Cabeza.

Cada vez que un adolescente americano coge una escopeta y se lleva por delante a cuantos compañeros puede, saltan las alarmas sociales. Lo tengo escrito. Durante unos días el macabro suceso ocupa los titulares de los telediarios y periódicos, las autoridades convocan minutos de silencio, la sociedad pone coronas y velas y todos se preguntan cómo y por qué se ha producido otra vez un drama así. Unos días después, el asesinato múltiple se olvida -hasta el próximo- sin que se cuestionen la facilidad de acceso a las armas, la conveniencia o no de su propiedad privada, de que haya una tienda armera en cada esquina, ni la violencia intrínseca de los programas de televisión, de las películas, de los videojuegos. Sin la voluntad expresa de cambiar estas circunstancias, de cara a encontrar soluciones, ¿no sería más correcto preguntarse por qué no suceden más frecuentemente estos episodios de enajenación?

Cada vez que un marido mata a su mujer -solamente el posesivo su mujer ya asusta-, saltan las alarmas sociales. Lo tengo escrito. Durante unos días el macabro suceso ocupa los titulares de los telediarios y periódicos, las autoridades convocan minutos de silencio, la sociedad pone coronas y velas y todos se preguntan cómo y por qué se ha producido un drama así. Unos días después, el asesinato se olvida -hasta el próximo- sin que se cuestionen el machismo inherente al Estado absolutista que nos gobierna, la educación machista imperante que transmitimos impunemente a los jóvenes, generación tras generación, o, lo que es peor, lo que supone una boda convencional en el siglo 21, cuando el estatus de la mujer ha cambiado radicalmente respecto al de hace sólo unas décadas. La concepción de pareja decimonónica es ya historia y mientras no se actualicen, se planteen y se potencien nuevas formas de relacionarse entre una mujer y un hombre, seguirá habiendo muertas -y algún que otro muerto-, por mucho que se endurezca la ley contra los criminales.

Cada vez que se destapa un nuevo caso de corrupción política, saltan las alarmas sociales. Lo tengo escrito. Durante unos día todos -autoridades, medios, ciudadanos- nos volvemos a caer de la higuera y nos preguntamos atónitos cómo y por qué ha vuelto a suceder. La pregunta correcta sería por qué no, ¿se ha cambiado desde el último caso la ley de financiación de los partidos o la forma de nombramiento de los jueces de los distintos tribunales, tramadas ambas por los responsables del bipartidismo? De cara a querer arreglar las cosas de verdad, ¿no sería más resolutivo contemplar los casos de adolescentes muertos, maltrato de género y corrupción política como fallos sistémicos?

Sin embargo, nadie lo hace porque no hay voluntad política de cambiar el sistema. Así que asistimos impotentes a un gran teatro en el que las autoridades, con la complicidad de los medios, ponen paños calientes a unos crímenes que están pidiendo a voces soluciones de fondo.

Igualmente, cada vez que un atentado yihadista sucede, saltan las alarmas sociales, etc., etc., etc.. Esto no lo tengo escrito. Pero a ti, que estás pasando tus ojos sobre estas palabras con mucho interés, te voy a dar unos datos -sacados de internet, la mayoría de Wikipedia- para que llegues a tu propia conclusión. Estos datos acerca de distintas acciones que Occidente ha tenido a lo largo de la historia, forman un tótum revolútum aparentemente inconexo que una persona adulta debe saber interpretar.

-A principios del siglo siete, los árabes se anexionan gran parte de la Península Ibérica. Estuvieron aquí casi ocho siglos, donde España lleva algo más de cinco.

-el Estado moderno absolutista, y con él los conceptos de nación, nacionalismo y nacionalista, nace con el Renacimiento (siglos 16 y 17). Francia, Inglaterra, España, Italia, etc., no existían.

-Como en solo dieciocho años habíamos exterminado la mano de obra que trabajaba en las plantaciones americanas, el 22 de enero de 1510, Fernando I el Católico firmó un Real Decreto que supuso el inicio del comercio de esclavos a gran escala en el Atlántico.

-El prestigioso historiador alemán Richard Konetzke, experto en el Imperio Español, calcula en 60 millones el número de indígenas muertos en América Latina entre 1492 y 1810, en lo que muchos historiadores consideran el mayor genocidio de la historia. La cifra puede ser especulativa debido a la ausencia de censo en la época, incluso exagerada, pero da una idea de la carnicería que los bien armados y adiestrados tercios españoles perpetraron a una población confiada y prácticamente desarmada. Apropiarse de la exuberancia y riqueza del continente fue el único objetivo.

-Lo mismo hicieron los sajones -y otros emigrantes europeos- en América del Norte, entre 1607, cuando se asentaron los primeros colonos sajones, y 1776, año de la independencia de Estados Unidos. Es decir, que la nación más poderosa del orbe, abanderada de los Derechos Humanos y paradigma de la libertad, también se asienta sobre el exterminio cruel e impune de los pueblos y tribus allí asentados miles de años antes de llegar el hombre blanco de Occidente.

-Durante un viaje reciente en barco por Holanda, en la ciudad de Horn, le pregunté al capitán de quién era la gran estatua de bronce que había en la plaza del ayuntamiento sobre un pedestal. Me dijo que era un héroe del siglo 17 que había acuchillado en Oceanía a 10.000 nativos, porque al regreso de una de sus expediciones, los nativos habían decidido comerciar con los ingleses, en vez de con ellos. Craso error.

-Si ha habido un imperio más grande que el español, ha sido el inglés. Eso explica en buena parte por qué la calidad de vida de la clase media inglesa sea posiblemente la mejor del mundo. Es sabido que el doble interés por mantener militarmente una colonia no es ni el altruismo ni la generosidad, sino adueñarse de sus materias primas e imponer por ende su cultura. En este sentido, los ingleses han sido y son más listos que nadie. Ahí están la City londinense y demás paraísos fiscales made in England, repartidos hábilmente por el planeta para blanquear el dinero negro de la venta de armas, drogas, pelotazos inmobiliarios, prostitución, tráfico de blancas y demás actividades mafiosas. Y ahí está el Estado inglés con su corona al frente, dando lecciones de moralidad a todo el mundo.

-A principios del siglo 20, ya estaban los ingleses en Iraq, ordenando el territorio de los iraquíes: los chiitas aquí, los suníes allí, los kurdos allá.

-En 1948, primero a través de la Sociedad de Naciones y después de Naciones Unidas, los ingleses crearon unilateralmente el Estado de Israel. Hasta hoy, se les ha olvidado hacer lo propio con el Estado Palestino.

-Otra perla del imperialismo es la Guerra de Vietnam. Lo peor no fueron los dos millones de vietnamitas muertos. Las consecuencias del napalm y otros agentes químicos usados no han dejado de sentirse. El agente naranja fue exprofeso utilizado para destruir las cosechas y envenenar la tierra.

-En 1975 el gobierno español abandona a su suerte al pueblo saharaui. Ya en democracia, ni los presidentes socialistas ni los populares, han resarcido esa última acción del régimen franquista.

-Entre 1978 y 1992, Osama bin Laden fue entrenado y financiado por la CIA en la guerra contra el Afganistán ruso. Fue adiestrado en técnicas de guerrilla y sabotaje, en preparar explosivos, en mover dinero en sociedades fantasmas y paraísos fiscales y recibió del gobierno americano más de tres mil millones de dólares para la resistencia afgana.

-El 11 de septiembre de 2001, Bin Laden aprovechó este adiestramiento elitista para, a través de su organización Al Qaeda, atentar contra el World Trade Center, el Pentágono y Pensilvania con el trágico balance de 3.700 asesinados.

-Tras la salida de los rusos y ante la negativa del régimen talibán -que los americanos habían auspiciado- de entregar a Bin Laden, el ejército estadounidense invadió Afganistán.

– El 16 de marzo de 2003, tres presidentes que ni siquiera habían condenado la Dictadura que durante 40 años ejerció el general Franco en la mismísima Europa, Bush, Blair y Aznar, deciden invadir el Iraq de Sadam Hussein con la inventada excusa de poseer armas químicas. El régimen dictatorial de Hussein era el menos islamista de todos los estados árabes de la época y en el que más mujeres universitarias había. Esta invasión gratuita aniquiló literalmente las muestras culturales de una de las civilizaciones más antiguas de la Humanidad, destruyó el dificilísimo equilibrio entre chiitas, suníes y kurdos y causó la muerte de más de 600.000 iraquíes.

Tú misma.


Antonio Delgado Cabeza, 21/05/16.


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Un comentario en “WHY NOT

  1. Y todo sigue igual: Si te fijas como están trazadas las fronteras en África y Oriente medio, se explican muchas de las cuestiones que planteas en el articulo. Ingleses y americanos.

    Ahora bien, siempre ha sido lo mismo a lo largo de la historia y continua ocurriendo.
    ¿No te resulta curioso que después de la que está cayendo, el Partido Popular siga quien tenga la mayor intención de votos en las próximas elecciones generales?

    No hay conciencia global, solo economia global.

    Bertol Brecht lo resumió en su famosa frase.

    Como le oí a José Sacristán recientemente, desolador

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